Ahora sí vamos a aplicar el reglamento, de aquí para adelante…
Sabias palabras de don Aarón Padilla, ex presidente de los Pumas, y de Héctor González Iñárritu, ex presidente del América, hoy jefes de la Comisión de Arbitraje del futbol mexicano profesional.
Ya no vamos a permitir, dicen, actos de indisciplina; ya no vamos a permitir que los árbitros dialoguen con los jugadores, ahora vamos a ser estrictos en la aplicación del reglamento y de las reglas del juego.
Ya hablamos, siguen diciendo, con Cuauhtémoc Blanco para explicarle por qué le sacaron la tarjeta amarilla y aceptó su equivocación.
Yo, tan tonto que soy, me pregunto y les pregunto a ustedes amigos que leen esta columna, ¿entonces, antes sí les permitían actos de indisciplina a los jugadores y técnicos y directivos?
Son pan de cada día las señas con recordatorios familiares, la petición de tarjetas, los clavados para engañar al árbitro, los insultos a los técnicos, componendas para que determinados árbitros no les piten a ciertos equipos como Monterrey y Guadalajara.
¿Cómo se le llamaría a esos ejecutivos del arbitraje que están a lo que otros quieran mandar?
Según la nueva disposición, los árbitros no van a dialogar con los jugadores. ¿Entonces sí eran ciertos los intercambios de insultos y de mentadas y amenazas entre unos y otros?
Qué pena que aparezcan estas cosas y que se encueren a través de la prensa, la televisión y la radio. Sin embargo, yo creo que el hecho de que los directivos del arbitraje hayan sido todavía hace algunos meses empleados de los clubes y ahora estén bajo las órdenes de los dueños de equipos los tiene presionados y ya no saben ni lo que declaran los señores Padilla y González.
Hace un par de temporadas, cuando el árbitro Marco Antonio Rodríguez (a) Draculín pitó en Monterrey la final entre este equipo y Toluca, al buen Marco Antonio se le ocurrió hacer un arbitraje a rajatabla, es decir, aplicó el reglamento tope en lo que topare.
Las protestas fueron innumerables y hasta la fecha está vetado para pitarle al Monterrey.
Si no me equivoco, es contra los reglamentos vetar árbitros. En este caso, Marco Antonio hasta fue castigado por ese arbitraje y los dueños de equipos y los directivos de la Comisión de Arbitraje declararon: Es porque Marco tiene la mala costumbre de aplicar el reglamento al pie de la letra y no fue flexible a pesar de estar pitando una final.
Entonces, volvemos a lo mismo, ¿Marco tenía o no razón, le van a pedir una disculpa por lo que dijeron, le hicieron borrón y cuenta nueva o de aquí para adelante todos los árbitros van a ser clonaciones de Draculita?
Por lo menos ya levanten el castigo a Draculita y que quede sin efecto el veto del Monterrey, ya que lo que hizo Marco fue sólo aplicar el reglamento en forma estricta y a su estilo.
Con los jugadores el mínimo diálogo, dicen. ¿Esto es el nuevo estilo de arbitrar, según los directivos de los árbitros, cuando lo único que hay que hacer es aplicar el reglamento y ejercer su autoridad dentro de la cancha?
Poco a poco se dejan ver las inconveniencias de que la Federación Mexicana de Futbol sea manejada por intereses particulares y con poca responsabilidad deportiva a fin de favorecer a la mercadotecnia y a algunos equipos de casa que necestian un empujoncito para destacar y ganar.
Bueno, yo eso pienso, a lo mejor soy muy mal pensado, pero cada quien tiene su propia manera de juzgar las cosas.
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