El pasado 20 de Febrero se celebró en la cabecera municipal de Tonalá, en gran forma, como hace mucho tiempo no sucedía, el Martes de Carnaval con la participación en todo el pueblo de diversos grupos de danzantes de viejos, culminando con un festival a las afueras de la parroquia de Santo Santiago, el cual estuvo amenizado por varios ensambles musicales entre los que destacaron los Soneros de México.
Entre otros, recorrieron sus respectivas colonias el grupo de "La Escondida" del buen amigo Reyes Silva, el de "San Sebastián" de los hermanos Frías; el de los viejitos con niños del tercer cuartel que es el grupo pionero y continuador de estas danzas pues data de 1904, que está representado por el promotor cultural J. Jesús Delgado Navarro, quien desde 1975 se hizo cargo del grupo y que desde entonces organiza y participa en dicha danza.
Cabe decir que actualmente están recibiendo diversos recursos por parte de instituciones como el CONACULTA y el Gobierno del Estado a través del proyecto Pacmyc para la obtención de trajes en forma original, así como la realización de un video alusivo, el cual está en preparación, así como un librillo donde venga la historia de esta gran tradición, ya centenaria y que está arraigándose en el gusto popular; otro grupo que participó fue el de "Los Nahuales" de Gilberto Díaz.
Desde aquí un aplauso y reconocimiento a la Dirección de Turismo que comisionó a varios agentes de tránsito del Estado y a la policía turística para resguardar el centro histórico durante la festividad.
Por otra parte, lo importante a destacar con estos eventos fue la participación multitudinaria de niños y jovencitos y desde luego algunos adultos quienes, al igual que en la representación de Santo Santiago y Tastoanes, esperan con ansias la fecha señalada para formar parte de los diversos grupos, lo cual nos lleva a pensar en la importancia y trascendencia de esta actividad.
Sin embarro, aquí vienen algunas reflexiones: Aunque este carnaval es de suma importancia como parte de la cultura popular, no hay que olvidar que es el inicio de la cuaresma, es decir, un evento religioso. De igual forma lo ideal sería respetar la tradición pues no sólo es hacer bulla en la calle, sino realizar en algún lugar, alguna casa, los papaquis y desde luego que las autoridades municipales en materia de cultura y turismo promuevan y difundan esta gran tradición tonalteca que curiosamente inició en la es hacienda de Arroyo de Enmedio a principios del siglo XX. |