Absurdo
No puede llamarse de otro modo al acuerdo tomado por los regidores del Ayuntamiento de Tonalá en su sesión del Martes 17 de Abril de 2007, en el sentido de demoler la fuente ubicada frente al Palacio Municipal, a la entrada del mercado.
El argumento para aprobar tamaña aberración, a la que, por cierto, sólo se opuso el regidor Carlos Marroquín, es una petición de locatarios del mercado. Dicen los comerciantes que la fuente está sucia y que en su agua se han caído niños y que los perros van a beber a ese sitio.
Con argumentos tan pesados, mañana habrá gente a la que se le ocurra demoler el Palacio Municipal porque se meten los perros al patio, porque algunas áreas están sucias, porque los murales no reciben mantenimiento o porque un niño se resbaló y cayó en un corredor.
Si la falta de mantenimiento fuera motivo suficiente para demoler una obra pública, no quedaría en pie un solo edificio.
Con el mismo argumento, también la fuente en la confluencia de las calles Obregón y Pedro Moreno debe desaparecer.
Caramba, ¿no sería bueno que los padres de familia cuidaran a sus hijos para que no se cayeran al agua? ¿No habría un alma caritativa que recogiera los perros callejeros? ¿El personal de servicios municipales no alcanzará para darle mantenimiento a las numerosísimas fuentes que hay en el municipio? ¿Será mejor que el público admire los WC, las estéticas escaleras y la sin igual portada del mercado, en vez del mural de cerámica de la fuente?
Con el celo que atienden ese tipo de peticiones, los regidores deben irse preparando para mandar destruir la presa de Colimilla y la del Ocotillo, las Rusias y hasta el mismo río Santiago porque en sus aguas se han ahogado numerosas personas, están contaminados, basurientos y descuidados.
En lugar de construir muchas fuentes, hacerlas funcionar, darles mantenimiento y hermosear con agua en movimiento el mayor número posible de lugares públicos, los regidores tonaltecas encabezados por el presidente Jorge Vizcarra, aprueban una de las dos únicas que hay en la cabecera municipal.
Y pensar que para tratar asuntos tan importantes en sus sesiones cobran sus abultados sueldos…

En otros asuntos, fue aprobada la firma de un convenio de coordinación metropolitana en materia de desarrollo urbano. Este instrumento facilitará la ejecución y, a lo mejor, el financiamiento de obras intermunicipales en las que Tonalá podría resultar afectado, para bien, se supone.
El documento representa la nueva forma de orientar el desarrollo urbano entre los municipios que antes operaban de acuerdo con las reglas del Consejo Metropolitano, en el que, por cierto, a Tonalá no le fue precisamente bien porque a la hora de la verdad le salía poniendo.
Se acordó estudiar en comisiones el instalar máquinas copiadoras en las oficinas del Registro Civil de las delegaciones municipales, con la finalidad de prestar un mejor servicio, esperemos pronto se apruebe este asunto.
Con motivo de la aprobación de la figura legal del divorcio administrativo en caso de parejas con más de un año de matrimonio, sin hijos y de mutuo consentimiento, se aprobó solicitar al Congreso del Estado de Jalisco que sea reformada la Ley de Ingresos municipal para cobrar un derecho por el trámite.
Para ayudar a la conservación de la vieja tradición de la danza de los viejitos, el Ayuntamiento de Tonalá aportará ocho mil pesos anuales a los organizadores del grupo.

El regidor Salud Pacheco solicitó al presidente municipal, Jorge Vizcarra, un informe detallado del personal que ha sido despedido durante lo que va de la administración, en virtud de las quejas de quienes alegan haber perdido su empleo sin previa evaluación de su trabajo, como manda la ley. El presidente Vizcarra explicó que se trata de empleados de confianza a quienes, precisamente por ese carácter, les perdió la confianza, razón suficiente para darlos de baja. Independientemente de que los afectados decidan o no presentar demanda, es importante saber cuánto cuestan al erario los despidos, a quiénes se contrata y qué requisitos cubren, si se cumplió el requisito legal de explicar el motivo del cese o, en su defecto, en qué se basó la pérdida de confianza.
Cuando menos el 50% de los módulos de seguridad pública distribuidos en el territorio municipal está fuera de servicio, a pesar de los graves problemas que hay en este aspecto. Al plantear la situación, el regidor Pacheco Barrientos pidió que fueran puestos a disposición de los vecinos para se sientan protegidos. Nunca sobra o está de más una caseta de vigilancia, porque los delincuentes y enemigos de la ley se la piensan dos veces antes de cometer sus fechorías, si se dan cuenta de que hay cerca quién los meta en cintura. En virtud del ambiente de inseguridad que priva no sólo en Tonalá, sino en todo el país, Pacheco demandó la revisión de cada módulo y su pronto funcionamiento en caso de que por algún motivo estén cerrados. Una caseta con personal, comunicación permanente y a la vista de todo mundo es un medio tan o más efectivo que una patrulla en la calle para prevenir el delito.

El regidor Ignacio Arana pidió al presidente municipal sea actualizada la página de transparencia en Internet del Ayuntamiento de Tonalá, ya que la información data del 15 de Octubre de 2006. El contenido está en construcción, a pesar de que el personal de informática tomó las riendas de la página desde hace más de dos meses. Sería sencillo para el presidente municipal visitara la página para constatar la falta de información que se da.

Un asunto que sin necesidad alguna se ha complicado es la clausura del negocio denominado Viva Quijote. Desde Enero de 2007, no ha habido una sesión de Ayuntamiento en la que no se haya mencionado el caso. El párroco Agustín Chávez Botello, en escrito de fecha 30 de Agosto de 2005, expresó su extrañeza al presidente municipal, Palemón García Real, de que se haya dado licencia de funcionamiento al restaurante bar Viva Quijote al otro lado del santuario del Sagrado Corazón, cuando el Reglamento de Comercio expresamente exige que este tipo de giros estén a una distancia de 300 metros de templos, hospitales y escuelas.
Los problemas, principalmente por el ruido a deshoras de la noche, causó molestias no sólo de los encargados del templo, sino del vecindario, por lo que las quejas siguieron.
Las negociaciones desembocaron en la firma de un convenio el 10 de Octubre de 2006, cuyas cláusulas establecían apagar la música a las 12 de la noche, según lo manda el reglamento respectivo y reubicar el negocio al vencimiento del contrato de arrendamiento, el 17 de Diciembre de 2006.
Firmaron el convenio los dueños del negocio, los vecinos y el presidente municipal, Palemón García, y el regidor Antonio Mateos Nuño.
Como el compromiso no se cumplió, el sacerdote y los vecinos se quejaron ante el Ayuntamiento presidido ahora por Jorge Vizcarra.
El negocio fue clausurado definitivamente el 30 de Marzo de 2007, lo que ha provocado diversas reacciones públicas.
Casos como el de Viva Quijote podrían repetirse, en virtud de que el Reglamento de Comercio es letra muerta en Tonalá, sobre todo en materia de invasión de banquetas, camellones y calles.


La animadversión del presidente municipal de Tonalá, Jorge Vizcarra, y su esposa Ana Delia García, contra sus predecesores Palemón García y su esposa Olivia Venegas, se manifestó en el mural ubicado en el edificio del DIF municipal, en el que, entre otras imágenes, aparecían Palemón, Olivia y María de la Paz Verduzco de Ramírez Acuña. Sin más ni más, las paredes fueron pintadas de blanco y las figuras del trío se esfumaron. Como mero dato curioso, el autor del mural por el que cobró sus respectivos honorarios fue Ramón Penilla Venegas. No cabe duda, la guerra entre los que se fueron y los que están apenas comienza. Lástima que quienes pagan las filias y las fobias de los políticos sean los contribuyentes de Tonalá con cuyo dinero se pintó.
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