"Quién lo creyera, pero el suchi de birria se echó a perder, las clases
de japonés se suspendieron en la Minerva y regresamos al
ya merito".
En tres renglones se resume la triste historia de una chiva ingenua, inflable con la publicidad de día con día, haciendo creer a sus apasionados seguidores que el Mundial de Clubes, en Japón, estaba a su alcance.
Sin embargo, sólo basta analizar los tres contrincantes y se puede concluir en que todo era una mentira más.
El W.C. Conection, donde jugaban jóvenes semi profesionales dedicados para ganarse la vida a labores de empleados, carpinteros, fontaneros, taxistas, aduaneros, y que como premio tuvieron unas vacaciones en Guadalajara por haber derrotado al equipo del pueblo, al fenómeno social en Trinidad y Tobago.
Ya se vio, allá perdieron los rayados y aquí ganaron porque los pobres trinitarios se cansaron.
Después tocó al Guadalajara enfrentarse al D.C. United de los Estados Unidos y en tiempos extras y con un error garrafal del portero norteamericano pudo calificar.
Después con Pachuca, sólo fue sufrir y sufrir, hasta perder.
Hoy, ya estamos resignados a una vez más, vivir con el ya merito ganábamos. En los penales con Pachuca habían reservado al Venado Medina para que fallara y que el niño chiqueado que funge como entrenador hiciera su numerito, chillando, pateando y reclamando lo que no pudieron ganar en el campo.
Ahora empiezan las cortinas de humo, las disculpas y la triste realidad de un equipo que sólo juega al contragolpe y cuando se enfrenta a equipos bien estructurados se queda en el ya merito.
Ahora, hasta el año que entra, cuando los inviten al torneo que se celebra en los Estados Unidos, en donde los árbitros los califican para la Copa Libertadores, ya que a la televisión que patrocina el torneo es lo que le conviene y lo que le da dinero, aunque éste nunca llegue a los jugadores.
¿Qué será lo que sigue? ¿Con qué cuento hará su reaparición el mil promesas? ¿Ya compraría sus Chivas europeas?
Cualquier tontería será lo que diga, menos que el equipo que le interesa a sus aficionados cuente con un plantel suficiente y capaz de aspirar con certeza a todo lo que anuncia en la estrategia de mercadotecnia que utiliza para enajenar a los que ciegamente creen ene. Rebaño sagrado. “Ahora
empiezan las cortinas de humo, las
disculpas y la triste realidad de un equipo que sólo juega al contragolpe y cuando se enfrenta a
equipos bien
estructurados
se queda en el ya merito”. |