En el actual mundo globalizado, muchos conceptos han ido perdiendo su connotación, es decir, su significado; muchas personas hablan de cosas sin saber realmente qué dicen; no existen fundamentos generales, se da una profunda banalización.
Esto viene a colación en dos ejemplos que a continuación explicaré:
Primero, en diferentes ferias, sobre todo de pueblo, festivales y participaciones populares, se habla de eventos culturales.
Sin embargo, las presentaciones que se dan son la participación de bandas de moda; y las peleas de gallos.
Ante esa premisa, cabe preguntar: ¿Y los teatros del pueblo, con la participación de títeres, payasos, números cómicos, escenas chuscas, funciones de circo?
Esos hechos quedan en segundo plano y en el olvido, al fin, nadie reclama.
Por cierto, espero que en la próxima edición de la Feria de Tonalá, en este Mayo, sean presentados verdaderos grupos culturales, expresiones étnicas como los voladores de Papantla y otras actividades que traigan solaz y esparcimiento para la población.
Hoy, como dicen los jóvenes, sólo rifa la música de banda, lo demás es lo de menos.
Segundo ejemplo, el referido por mucha gente con la palabra antro para referirse a centros de reunión, donde ponen música a todo volumen, en especial el ya citado género grupero, de banda y todas sus derivaciones, donde se hace clara alusión al machismo, al sexismo y otros temas similares los cuales francamente no dicen nada positivo.
La palabra antro en otras épocas hacia lugar a cantinuchas y centros de mala muerte como las pulquerías y los centros nocturnos de baja categoría, luegares exclusivamente frecuentados por gente de bajo poder económico y nivel cultural.
Hoy, cualquier mozalbete habla de ir a un antro a tomarse unas micheladas y quién sabe qué cosas más.
Sin ánimo de ser moralista, hoy, por eso estamos como estamos, porque se confunde la diversión con el vicio. |