Los habitantes de Tonalá están viviendo una de las tradiciones más arraigadas de nuestra comunidad, como es la fiesta dedicada a las cruces.
Como desde hace siglos, los fieles se han organizado en hermandades para sostener la devoción a cada capilla, a cada cruz.
El uso heredado de nuestros antepasados consiste en poner bajo la protección de la Santa Cruz cada ojo de agua, cada pozo o cada fuente de donde el vecindario se surtió.
San Elías, La Alberca, El Colorado, San Isidro, El Arenal, Castiochepe, El Pachagüio, El Agua Caliente, en fin, cada pozo tiene su capilla y su cruz.
Rezos, cantos, danzas, convivios, cohetones, ristras, flores, manteles bordados, candeleros, cera, y mucha devoción se mezclan cada año con motivo del 3 de Mayo, festividad dedicada a la Santa Cruz y con arraigo de siglos en Tonalá.
Un aspecto sumamente emotivo es la visita de las cruces a los ancianos y a los enfermos de los barrios que devotemente esperan la llegada de la cruz para pedir por la recuperación de la salud. |