La administración municipal que encabeza Jorge Vizcarra está pagando el noviciado.
El regidor de Mercados, Juan Barajas Ruiz, quien en palabras del propio presidente municipal de Tonalá es un "líder natural de la Colonia Jalisco y ha tenido experiencia de trabajo en el ramo de obras públicas en Tonalá y en comunicación social del Ayuntamiento de Guadalajara", tomó muy en serio su encomienda, pero sin medir riesgos.
Barajas pensó que el Ayuntamiento de Tonalá tiene todo el derecho legal y la capacidad ejecutiva para imponer su criterio en el tianguis de Jueves y Domingos y utilizó al responsable del área de mercados para meter mano en el manejo de los comerciantes que operan en la vía pública.
Por supuesto, la autoridad municipal tiene no sólo el derecho, sino la obligación de poner orden y hacer cumplir la ley en materia de comercio callejero, pero con sus asegunes.
Los tianguistas y comerciantes en general son un sector de la población complejo y, por lo mismo, nada fácil de controlar, si no se utilizan las herramientas adecuadas.
Si sentándose a dialogar y negociar con los comerciantes generalmente se resisten a cualquier cambio que según su criterio lesiona sus intereses, su reacción negativa será mayor si la autoridad no tiene la atención de llamarlos y plantearles la necesidad de cumplir la ley.

Ya hubo un caso similar en pasada administración del PAN. Las autoridades de entonces pensaron que con sólo la fuerza que da el mando modificarían a su modo a los tianguistas y se toparon con pared.
El gobierno municipal de Felipe Jarero Escobedo, con Guillermo López Mateos como punta de lanza, no consiguió desbaratar lo que consideraba una mafia a beneficio única y exclusivamente de sus líderes.
La historia se repite, las nuevas autoridades piensan que todo es malo y que atacando a los dirigentes gremiales automáticamente los tianguistas van a cambiar de bandera.
La práctica ha enseñado que, efectivamente, muchos comerciantes se van con quien les garantiza más y mejores lugares, pero la mayoría permanece fiel a sus organizaciones porque a lo largo del tiempo han sido garantía de trabajo.
Por más defectos que tengan, los dirigentes no aparecen de la noche a la mañana, sino que se van formando con los años. Con su actividad van creando intereses de grupo y, también, amarres que les permiten mantener el poder.
Que tienen enemigos internos y verían con gusto su caída es indudable, pero generalmente se trata de personas que quieren la silla de los líderes vigentes, no tanto la mejoría de la actividad comercial en general y, mucho menos, el interés público.
Por eso, algunos políticos de bandera diferente de la que sostienen los dirigentes y sus agremiados aprovechan su paso por el gobierno para tratar de apoderarse de un sector o grupo que representa poder.
Sin embargo, debe admitirse que los gremios no andan al garete ni están en espera a ver quién se aparece para seguirlo. Tienen estructura, tienen dirigentes y tienen reglas internas que podrán o no gustar a la autoridad en turno, pero que son una realidad que no puede ser ignorada.
Las manifestaciones
Una de las formas que tienen los comerciantes para protestar contra atropellos o imposición de medidas que consideran lesivas para sus intereses consiste en salir a la calle.
El derecho constitucional de manifestarse es práctica muy socorrida y ensayada por los comerciantes organizados.
La prueba está en la marcha y mitin realizado por las organizaciones de tianguistas y comerciantes de mercados que tienen años de ejercer su actividad en el municipio de Tonalá.
De que tienen capacidad de convocatoria y movilización, ahí está la prueba.
Las peticiones
Los tianguistas se oponen a que Juan Barajas Ruiz mueva gente, administre lugares y cobre por ello. Obviamente, los primeros en poner el grito en el cielo son los dirigentes sindicales y los propios comerciantes que ya tienen años de estar trabajando como hasta ahora y saben que lo único que anima a los nuevos gobernantes es apoderarse de un negocio que han creado otros.
En todo caso, los tianguistas alegan que si Barajas y compañía quieren controlar grupos, que los organicen y los ubiquen en zonas nuevas. En otras palabras, que les cueste su trabajo.
Por tal motivo, los manifestantes piden que le sea retirada la responsabilidad de la comisión de mercados a Barajas; que sea destituido el responsable de mercados; y que sean tomados en cuenta en la aplicación de la política que la administración de Jorge Vizcarra trata de implantar en la materia.
Los cambios necesarios
Dice el dicho que hablando se entiende la gente y a veces ni así. Por eso es necesario que las autoridades municipales se sienten a la mesa a platicar con los comerciantes.
Seguramente poniendo cada quien sus cartas sobre la mesa llegarán a acuerdos que no sólo beneficien a las partes, sino, principalmente a la sociedad de Tonalá.
Por ejemplo, nadie en su sano juicio se opondría a que sea mejorado el aseo en la zona de tianguis.
Es indispensable que sean respetados los espacios para que los compradores y los vecinos en general transiten con seguridad y comodidad.
Es importante que tianguistas y autoridades se pongan de acuerdo para organizar por secciones los puestos, a fin de que la alfarería, la artesanía en general, la comida, la ropa y demás especialidades se agrupen en secciones afines.
Los accesos y salidas del tianguis para prestar servicios de emergencia son necesarios para seguridad de los propios puesteros, no sólo para el público y los vecinos de las calles ocupadas por los comerciantes.
A nadie le hace daño que los puestos y sus mercancías ocupen un espacio determinado, a fin de que no sean invadidos los camellones y los carriles de circulación de vehículos.
Un acuerdo para establecer horarios de trabajo y días de tianguis adecuados beneficiaría a los propios tianguistas, a los comerciantes establecidos permanentes que también tienen derechos, a los dueños de casas habitación y al público en general que utiliza la vía pública.
De que es necesario ordenar el tianguis no tiene vuelta de hoja, pero ¿por qué no platicarlo con todos los interesados y con los organismos representativos de la sociedad tonalteca?
El martes, fecha esperada
Los representantes de los tianguistas y los regidores que los apoyan recibieron el ofrecimiento del secretario general del Ayuntamiento de Tonalá, Ricardo Sigala Orozco, en el sentido de que el Martes 15 de Mayo tendrán una respuesta al pliego petitorio que entregaron por su conducto al presidente municipal Jorge Vizcarra.
Es oportuno señalar que Vizcarra, de acuerdo con lo que ya hizo costumbre cuando hay problemas a enfrentar o asuntos que lo incomodan, en esta ocasión suspendió la sesión de Ayuntamiento programada para el día de la manifestación de los tianguistas, sin explicación alguna, como antes ha hecho sintiéndose enfermo o indispuesto en plena sesión.
La Feria Artesanal,
sus nubarrones
La Feria Artesanal sigue siendo un dolor de cabeza para el Ayuntamiento de Tonalá, de acuerdo con los hechos que hasta el momento la han precedido.
Originalmente, Jorge Vizcarra y colaboradores involucrados habían negociado con la empresa Operadora de Espectáculos Puerto Vallarta, S. A. de C. V. la concesión de la fiesta, pero por razones no aclaradas públicamente, cambiaron de opinión y entregaron la organización a dos empresas, Sheldon Millar de México, S. A. de C. V., y Francisco Navarro Corlione, alias, La Colorina, para celebrar la feria del 11 al 27 de Mayo de 2007.
El Ayuntamiento de Tonalá no ha informado si las empresas escogidas tienen capacidad económica para enfrentar el compromiso y si han depositado alguna fianza para garantizar la celebración adecuada de la feria.

En el pleno del Ayuntamiento no han sido dados a conocer los pormenores del contrato celebrado con los concesionarios, para saber los deberes y derechos de las partes, porque si se pretende que no le cueste dinero al erario municipal, como ha sucedido en celebraciones anteriores, es importante saber a qué se comprometen los organizadores y cuánto esperan aportar a las arcas públicas.
Según el director de Turismo de Tonalá, Héctor Fernando González, le fue retirado el ofrecimiento de otorgarle el contrato a la empresa Operadora de Espectáculos Puerto Vallarta, representada por Bernardo Aceves Camberos, porque éste quería hacer la feria sin dinero y, además, pretendía del Ayuntamiento servicios de chofer, seguridad, armas y atenciones que hubieran costado mucho dinero, cuando la intención es no gastar, sino recibir ingresos.
Hasta el momento, los nuevos concesionarios no han dicho cuánto invertirán en promoción y publicidad, ni han presentado programa alguno.
Algunos regidores, tanto del PRI como del PAN solicitarán al presidente municipal, Jorge Vizcarra, en la próxima sesión de Ayuntamiento, la presentación del contrato y el programa de actividades, para saber si los concesionarios tienen la capacidad o no de organizar la feria.
Los indicios son en el sentido de que los promotores quieren obtener apoyos de todo tipo del Ayuntamiento, en lugar de invertirle al negocio.
arana1@prodigy.net.mx
|