Les voy a proporcionar dichos populares de aldeanos tonaltecas, aunque sea un "consejo no pedido, consejo no oído", y aunque suceda que “una mentira, madre es de cien hijas” y me voy a dirigir a personajes, habitantes, pueblerinos, automovilistas, y artesanos es decir “a buenos entendedores pocas palabras”, ya sé que hay varios que van a expresar, “a otro perro con ese hueso”, yo digo, “al que le pique, que se rasque”.
En estos días se observa a “cada loco con su tema, y cada cuerdo con su apotema”, con la limosna de aguinaldos que nos espera a principios de año “en la cuesta de enero”, y con el presupuesto federal multi millonario que el Congreso le otorgó a Jalisco para el 2008. Desconfiamos porque “cuando la limosna es grande, hasta del más Santo se desconfía”, los partidos políticos se pelean por la tajada grande del queso, "cree el ladrón que todos son de su condición".
Los políticos vigentes en 15 años han logrado, (no en 70), aquello de “puso un circo, y le crecieron los enanos”, “mucho te quiero, perrito, pero al pan poquito”. No han entendido que lo principal es el bienestar del pueblo porque “primero es Dios que todos los Santos”.
De seguro les va a pasar lo del siguiente dicho, “a los quince, todo lo que quise; a los veinte, con lo que diga la gente; a los treinta, con lo primero que se presente”, siempre y cuando que no les pase como a Tonalá de Hoy, que “deja la h de ayer por la de hoy”, se deben corregir todavía estamos a tiempo, ya que “agosto y septiembre, no duran para siempre”.
En las elecciones venideras les vamos a decir, “acuérdate, suegra, de que fuiste nuera”, porque “con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato”, no funcionaron como funcionarios se dedicaron a “mandar al león, y él mandó a su gato y el gato a su ratón”, esos “amigos que no prestan y cuchillos que no cortan, aunque se pierdan no importan”, y el aldeano se queda gritando ¡Ay, mamá, los toros, unos pintos y otros moros!, con todos los problemas no resueltos que sufrimos, nos pasa eso de que “cuando hay toros no hay toreros, y cuando hay toreros no hay toros”.
Para resolver los problemas hay que hacerle caso al refrán, “pa` los toros de Tonalá, los caballos de allá mesmo”, al “toro hay que agarrarlo por los cuernos”, así resultaría “de padres michos, hijos michines”, y “chirrín conchín”.
“Dichosos mis bienes, que remedian mis males”, ya que el recién llegado dice que “la iglesia/misa no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco”, de esas “amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen”, que “Dios me libre de buey manso, que yo me libraré del malo”, y “vamos a ver cómo baila Miguel, si baila mal ó baila bien” y como dijo San Juana: Good Bye My Life.
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