La planta se reproduce mediante la polinización que llevan a cabo los insectos nocturnos. Sus flores son blancas con un halo violeta o azul y sus hojas tienen un olor desagradable. Los frutos son bayas espinosas del tamaño de una nuez que contienen muchas semillas pequeñas.
La palabra toloache viene de toloatzin que en lengua náhuatl significa “cabeza inclinada”.
Subsiste en México el mito de que la planta sirve para amarrar al ser querido, su alta toxicidad puede producir desde vómitos o alucinaciones hasta taquicardias, dificultad para respirar, o la muerte.
En dosis controladas sirve de antinflamatorio y analgésico combatir algunas manifestaciones del Mal de Parkinson. La planta del toloache, conocida como datura stramonium, se utiliza más como acto de venganza y no de amor.
Es catalogado desde la Edad Media como planta maldita, es popularmente aceptado en nuestro país por la arraigada creencia que lo vincula a la elaboración de “pócimas para el amor” y “Te para el Amor”, pese a que su consumo, representa un “considerable riesgo para la salud” debido a su alta toxicidad.
Dicen especialistas del Instituto de Ecología (UNAM) el abuso en el consumo de este vegetal, puede producir cuadros de psicosis en los que se tienen alucinaciones visuales y auditivas, lo que genera un grave estado sicótico que puede durar hasta 72 horas, a diferencia de otros alucinógenos, como los hongos y el peyote, cuyos efectos más prolongados no superan 12 horas”.
Todas las especies son muy venenosas y tóxicas, lo que permite que perdure la falsa idea de dominar al ser amado, cuando en realidad la persona está intoxicada, con la mente obnubilada, confundida en la percepción espacio-temporal, pasiva y fácilmente influenciable. Condición física que nada tiene que ver con el amor, sino con un riesgo de muerte para quien lo consume”.
Cuenta con mecanismos químicos defensivos, como su alta toxicidad, que la hacen resistente al ataque de la mayoría de los herbívoros, se caracterizan por un olor penetrante y desagradable.
Sin embargo, gracias a sus características de alta resistencia y adaptación, “no requiere de muchos cuidados para crecer, lo que facilita su propagación y la continuidad de las distintas poblaciones; A estas las les gusta crecer a las orillas de las poblaciones (plantas silvestres).
En Europa medieval también fue utilizado como un veneno similar al arsénico”. Este ejemplar se relaciona con la percepción cultural de que es una planta “prohibida”, vinculada con hechicerías y magia, tanto en épocas prehispánicas como en la Colonia, donde fue utilizada por la Santa Inquisición como método de tortura debido a sus características alucinógenas. En el Nuevo Mundo, los mexicas lo llamaban tolohuaxíhuitl y tlápatl.
No sólo se le empleaba para provocar alucinaciones visuales, también tenía usos medicinales, en especial para aliviar dolores y reducir hinchazones.
Es reconocido en la medicina tradicional por sus cualidades antinflamatorias, para combatir infecciones de la piel y como efectivo analgésico, en particular durante el parto.
El entoloachamiento, cuyo objetivo es recuperar el afecto de la persona amada, forma parte de una tradición herbolaria vigente que “puede causar mucho daño a la salud de quienes la consumen, pues la mayoría de las personas desconocen su alta toxicidad, sin que exista ningún efecto sobre los sentimientos amorosos del individuo”. |