Cual carrera de yerros, uno tras otro, con vertiginosa velocidad, se van acumulando decisiones y hechos que demuestran la incapacidad del Partido Acción Nacional para gobernar, o bien, para generar una conducción política coherente y certera.
Destacan por su importancia los temas del niño muerto por ingestión de agua del Río Santiago -y el manejo posterior del caso- y la elección de un nuevo Presidente interino en el Municipio de Tonalá.
Del niño muerto por presencia de metales en el agua que tomó del Río Santiago, viene la declaración de que "todos somos responsables" por parte del Gobernador del Estado; después, la descalificación familiar para eludir la responsabilidad del Gobierno; más adelante la declaración del Secretario de Salud estatal, intentando tapar el sol con un dedo. Todo lo anterior porque tuvo que haber un niño muerto para que se volviera a la discusión de fondo sobre la construcción de la Presa de Arcediano y la contaminación del agua y los lodos.
Los estudios hechos por el Comité Técnico sobre la Presa de Arcediano conformado por la Universidad de Guadalajara en años pasados, publicados en un libro, dejan en claro la existencia de contaminantes y metales en el lecho del Río Santiago. Así también lo confirma el estudio hecho por la CEAS, encargado a la propia UdeG. Es decir, hace ya tres años se comprobó este hecho y se dijo por parte de las autoridades estatales que se trabajaría en el saneamiento de las aguas.
Nada de lo anterior ha ocurrido. El recurso para el saneamiento fue aprobado por el Congreso desde hace ya tres años y no se ha avanzado. El hecho puntual es que la muerte del niño puso en evidencia la realidad y no nos engañemos, puso de nuevo a discusión la viabilidad de la construcción de la Presa de Arcediano.
Por otro lado, Tonalá lleva ya 14 meses en el caos. El primer año transcurrió entre el asesinato de un funcionario, la desaparición de otro, el encarcelamiento de otros más. Después el juicio de procedencia en el Congreso estatal, la destitución del Presidente Municipal y su fuga, el papel protagónico de su esposa y, al final, la elección de un nuevo Presidente interino.
Como si ahí hubiera quedado resuelto, pues no se sabe de pesquisas para capturar al ex Presidente Municipal, transcurrieron tres meses de aparente calma. El nuevo Presidente interino anuncia más de 15 cambios en la Administración municipal y un día después, ayer, es destituido en sesión por parte de la mayoría de regidores de su propio partido. Sin estar en el orden del día, sin haber sido informado antes al propio Presidente interino, se operó de manera burda su destitución.
En la misma sesión fue electo otro Presidente interino y ahí rindió protesta, en tanto quien fungía hasta ese momento como tal, apenas se explicaba lo ocurrido y declaraba todo cúmulo de irregularidades por las cuales procedería a entablar demandas en contra de algunos de esos regidores.
Es patética la incapacidad del PAN y de sus cabezas para gobernar. En verdad estamos ante un espectáculo denigrante de la vida pública, que demuestra la carencia del menor oficio político.
Años pues de no sanear las aguas residuales. Años hechos bolas con la contaminación de los ríos. Años con la construcción de una presa que garantice agua limpia y suficiente para la Zona Metropolitana de Guadalajara. Catorce meses de caos y desaciertos en la conducción de Tonalá.
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