El novel político nació en una familia tradicional panista, llega al gobierno en una situación de tensión y polarización, con temas pendientes como el caso Jorge Vizcarra y la muerte de Carlos Romo Guízar.
Guadalajara.- Tiene 25 años. Desde el martes le hablan de usted. Es Emmanuel Agustín Ordóñez Hernández, presidente municipal de Tonalá; suple en el cargo a Salvador González del Toro, quien apenas logró mantenerse en el puesto dos meses.
Este panista químicamente puro, según dicen quienes lo conocen de cerca, llega al gobierno con una situación de tensión y polarización de la bancada panista, representada en el municipio por once regidores de los cuales no cuenta con cuatro de ellos.
Ordóñez Hernández reconoce que la mayoría de los ciudadanos, incluidos sus propios compañeros, creen que dada su juventud podría tener problemas durante su gestión y a ellos les concede el beneficio de la duda. “Es cierto que una de mis posibles debilidades es el tema de la juventud, no lo puedo negar, pero soy un panista tradicional, que nació de una familia panista, con valores y filosofía panista, pero que conoce y sabe que la diferencia de gobierno la hacen los principios de cada partido y en ese sentido tengo la fortaleza de trabajar por el municipio”.
Emmanuel Agustín conoce a fondo el Partido Acción Nacional. Su padre Agustín y su tío Antonio fueron candidatos a la presidencia municipal tonalteca, en diferentes momentos, bajo la bandera blanquiazul.
Explica que uno de sus principales propósitos al frente de la Administración pública será “darle su lugar a los regidores, respetar esa investidura, saber que debo gobernar con mi fracción y cogobernar con la oposición. Que prevalezca el diálogo. Veo en mi fracción una postura clara y contundente de cuatro regidores [en contra de su nombramiento], pero voy a platicar con ellos y tenderles le mano”.
Insiste en que tiene la capacidad de convencer a sus opositores. “Aquí incluyo al señor regidor Salvador González del Toro, quien merece todo mi respeto y que los voy a necesitar para trabajar por el municipio”.
Sostiene que una de las virtudes que debe tener cualquier político es saber rodearse de gente capaz, con experiencia y talento, “que aporte a los proyectos. En este sentido, [en Tonalá] hay un equipo de directores y de gente que tiene la voluntad de generar más en favor del municipio, afortunadamente”.
Advierte que no va a solapar ningún acto irregular ni a quien esté inmiscuido “en algún asunto del que se pueda arrepentir, a ellos se les aplicará lo que a derecho corresponda”, afirma.
Reitera que para poder hablar de “un futuro” en Tonalá, lo principal es que los actores políticos lleguen a acuerdos, “prácticamente hemos estado sumergidos en desacuerdos de partido y es por eso que tenemos un atraso en todo los temas de la agenda. Creo que entre una colonia popular de Guadalajara y nuestro municipio hay una diferencia abismal, entonces uno de mis compromisos es igualar las condiciones de vida”.
Ordóñez sabe que el nombre de Jorge Vizcarra Mayorga y la muerte de Carlos Romo Guízar son temas que estarán presentes en la vida tonalteca, “pero yo voy a dejar que las autoridades competentes, en este caso la Procuraduría, los resuelva. Yo me voy a dedicar a gobernar y no voy a emitir juicios sobre nadie”.
Jaime Ramírez Yánez/Milenio.com