Primero defendió la sesión en la que se nombró a Salvador González del Toro como Alcalde sustituto de Tonalá, y casi dos meses después, el síndico Leonel Andrade Padilla cambió de opinión señalando que hubo errores durante el proceso.
Las anomalías señaladas por el síndico son las mismas que en su oportunidad hicieron los regidores del PRI y PRD, y que fueron ignoradas por él y los ediles panistas.
Ahora reconoció que los errores fueron que la convocatoria para la sesión extraordinaria no incluía elegir al nuevo Alcalde y que nunca debió realizarse una elección sino una designación.
Andrade Padilla dijo que la primera irregularidad quedó subsanada el mismo día de la sesión al avalarse la orden del día, pero la segunda debe estudiarse y, si es necesario, corregirse.
"El proceso está de alguna manera bien, pero el término empleado no es el adecuado, aplicaron que fuera elección en lugar de designación o nombramiento, se nombra a través del pleno y no elección", precisó.
Aún con esta anomalía, el funcionario aseguró que el nombramiento ya está dado y que quizás hasta ya se haya vencido el tiempo para interponer algún recurso legal.
El 21 de diciembre, los regidores eligieron a González del Toro como Alcalde en sustitución de Jorge Vizcarra, a quien desaforaron para que enfrentara a la justicia al ser presunto responsable de homicidio, asociación delictuosa y abuso de autoridad.
Tanto los ediles del PRI como el del PRD advirtieron que el proceso estaba viciado por las anomalías ya señaladas, pero el síndico aseguró que no había problemas.
El único que se abstuvo de votar fue el edil perredista, José Manuel Gutiérrez Santos y los cinco priistas votaron por su compañero Saúl Curiel.