Sólo en la imaginación de quienes ocupan los cargos directivos en el Ayuntamiento de Tonalá hay gobernabilidad en el municipio. Dicen que los servicios públicos funcionan, que la administración municipal está trabajando, que no pasa nada.
A quienes sostienen que hay gobernabilidad en Tonalá habría que preguntarles qué significa para ellos que haya tres presidentes municipales o cuando menos tres personas que se ostentan con ese título: Uno prófugo de la justicia, otro nombrado por el pleno del Ayuntamiento y el tercero que desconoció al anterior y se puso en la silla, con el apoyo de 13 de los 17 regidores.
Por como ven las cosas algunos de quienes ocupan los cargos de gobierno en el Ayuntamiento de Tonalá, seguramente para ellos “gobernabilidad” consiste en seguir cobrando puntualmente su sueldo y recibiendo sus prestaciones, porque los problemas de fondo ahí siguen esperando ser resueltos.
Aquí van algunos
detalles, para no
hablar de memoria:
1En el camellón central de la Avenida Tonaltecas comenzó a ser instalado un cerco de troncos y soga de ixtle, así como plantas y ornato de jardinería, de norte a sur, al cruce con Avenida Tonalá y está abandonado el tramo hasta el puente sobre la autopista. En esa misma e importante vía, el retiro de anuncios y propaganda fue pasajero e incompleto. Cada quien pega, pone y dispone del espacio público a su antojo. ¿Y los reglamentos y la autoridad que los haga respetar?
2 Las inmediaciones de la cabecera municipal y principales zonas urbanas están convertidas en basureros y tiraderos de escombro. Los cauces de los arroyos están siendo rellenados ilegalmente. ¿Quién cuida este aspecto?
3 Las construcciones sobre servidumbres públicas y en terrenos particulares, ejidales y comunales proliferan como los hongos agravando el desorden del crecimiento urbano. El problema no es quién lo para, sino quién le da un mínimo orden.
4 Las calles y banquetas son invadidas indiscriminadamente por automovilistas, comerciantes fijos, semifijos, ambulantes y por quienes apartan espacios para su uso particular. ¿Quién vigila?
5 Los empedrados y las banquetas, en su mayoría, están muy deteriorados. ¿Hay algún programa para repararlos?
6 Una pregunta: ¿Cuántos anuncios espectaculares hay instalados en el municipio? ¿Cuántas licencias hay expedidas? ¿Qué requisitos cumplen para ser autorizados? ¿Quién se encarga de proteger el paisaje urbano?
7 Las descargas de aguas negras a cielo abierto están a la vista de quien tenga ojos, no sólo en la cabecera municipal, sino en todas las delegaciones. ¿Hará falta que muera un niño como Miguel Ángel López Rocha en el río Santiago para que se emprenda el saneamiento de las corrientes?
8 El Rastro municipal sigue contaminando con sangre y esquilmos el antiguo arroyo de La Tinaja. Está por cumplirse el plazo de la Secretaría de Salud para mejorar las condiciones en las que opera el rastro y aun quedan problemas por atender.
¿Ni siquiera sus propias dependencias puede controlar el Ayuntamiento para que no atenten contra la salud pública?
9 El Comité Directivo Estatal del PAN es quien ha manejado la suerte del Ayuntamiento de Tonalá, poniendo y quitando presidentes municipales. La desatinada intervención del presidente panista Eduardo Rosales en la política municipal de Tonalá es una de las más claras demostraciones de que no hay gobernabilidad institucional, sino manipuleo partidista.
10 Basta visitar algunas dependencias municipales para comprobar la incertidumbre y el desorden, porque los funcionarios andan más preocupados por que no los cambien que por hacer su trabajo y dejan que el personal subalterno haga lo que quiera. Esta falta de supervisión y control sobre los niveles medios y básicos da como resultado corrupción y parálisis del trabajo.
11 La basura inunda las calles del municipio, mientras la empresa encargada de la recolección de los residuos se pasa por el arco del triunfo sus obligaciones contractuales, pero eso si, el Ayuntamiento paga al año mas de 20 millones de pesos por un servicio de mala calidad y no hay quien le ponga un alto a la situación.
Hay quienes pretenden justificar el actual estado de cosas diciendo que así han sido siempre, por lo que a nadie debe extrañar lo que está sucediendo. Afirman que todo es normal, como si la normalidad consistiera en que la institución municipal fuera severamente cuestionada; en que la sociedad no supiera si las autoridades de hoy serán las mismas de mañana; en que un presidente municipal despache en una oficina y otro en la puerta de entrada al Palacio Municipal; en que mañana, tarde y noche, en los medios de comunicación impresos y electrónicos se esté hablando de Tonalá para mal; en que los gobernantes estén dando el deprimente espectáculo de pelearse el poder por el poder mismo.
Pero los regidores que dicen que no pasa nada tienen razón, sólo les falta añadir que no pasa nada bueno, porque los contribuyentes tienen cuatro años y dos meses de estar pagando los altos sueldos y los errores de sus autoridades, a cambio de obras y servicios caros y malos.En castellano eso se llama ingobernabilidad.
arana1@prodigy.net.mx |