No mal salimos de un galimatías y ya se presiente otro en el fútbol profesional mexicano.
Como dijo aquel: Tanto trabajo que nos costó deshacernos del Emo Sánchez y ya soplan vientos de tormenta para escoger al nuevo técnico nacional.
¿Por qué¿ Porque los que escogieron al otro son los mismos que contratarán al que sigue. Y como éstos, los dueños del fútbol quieren aparecer para satisfacer su ego, su yo yo y el negocio no es malo, ahora todos quieren dirigir el negocio de la Selección Mexicana.
Dicen que la selección tiene que ser como una empresa que gane mucho dinero, igual que la otra, pero que ahora sí califique y esté en el campeonato mundial.
Prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila. Y ahora son tres los dueños de equipos que quieren la estafeta: Vergara, Burillo y Jesús Martínez. Son los tiradores y ya buscan colocar a sus peones de brega en el centro de la plaza.
Vergara quiere a Néstor de la Torre, Burillo a Toño garcía y Martínez a Andrés Fassi.
No quiere decir que sean los más capaces, sino los más leales y adecuados para sus intereses.
Burillo, Couchonal y Toño García ya manejaron a la Selección Nacional que fue al mundial de Francia y la mantuvieron prácticamente secuestrada sin que los demás presidentes de entonces tuvieran acceso al lugar de la concentración. Esos tres se encargaron de los anuncios publicitarios y los derechos de imagen de los jugadores, negocio muy redituable y que les produjo ser destituidos porque los dueños no ganaron ni dinero, ni prestigio, ni resultados deportivos. No se consiguió nada.
Los dueños, como antes de García y Burillo no tienen la mínima confianza de los demás, pero ellos de todos modos quieren el negocito.
Jesús Martínez, pronto se dio cuenta como director de la Universidad Tuza, director del Tuzo Hotel, del fraccionamiento Tuzópolis y todo lo tuzo que hay en Pachuca que los dueños de equipos prefieren a Vergara y prefirió hacerse a un lado y no poner a nadie de su equipo para que el de los polvitos se rasque con sus uñas.
Total, Vergarita va a presentar un proyecto para escoger al nuevo entrenador y a los patrocinadores y la cantidad que cobrará por manejar a la selección como una empresa particular muy rentable.
Claro, los interesados en que les toque algo de lo que produzca la selección están de acuerdo y Televisa está todavía más de acuerdo porque no ven con malos ojos el arreglo para el nuevo contrato de transmisión de los partidos de chivas, aunque sólo sea para transmitir en México, porque en el extranjero será otro negocio aparte.
Eso sí digo que para la afición y para el fútbol nomás habrá lo que dice el dedo pulgar abrazado por el índice y el medio, porque así es Vergara.
Como dijo aquél: Mírense su dedo.
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