07-Abr-2008.- Ante el incumplimiento por parte de la constructora Urbi, vecinos del fraccionamiento se manifestaron ayer para exigir escuelas, centro comercial y mayor seguridad.
De acuerdo con la maqueta del fraccionamiento, éste tiene áreas reservadas para escuelas e islas comerciales, sin embargo, a cuatro años de que se empezó a habitar la zona, sólo hay un kínder.
"Nos dijeron que iba haber centro comercial una escuela y a cuatro años no hay nada y el detonante es fue una antena que quieren poner de 33 metros de altura a menos de seis metros de las casas y eso va a traer graves daños a la salud", comentó Perla Macías, vecina afectada.
Cerca de 50 vecinos se reunieron en el ingreso principal del fraccionamiento, ubicado sobre el camino a Matatlán, después, con pancartas en mano, caminaron a las oficinas de ventas.
Los fraccionadores cerraron las puertas, sin embargo los vecinos permanecieron en el lugar y a aquellos que llegaban a pedir informes, les expresaban su inconformidad y les daban a conocer los incumplimientos de Urbi.
Jorge García, otro vecino afectado, señaló que hoy tendrán una reunión con el diputado local del PAN, Jorge Salinas, para darle a conocer el problema.
También, dijo, acudirán a la Procuraduría de Desarrollo Urbano ya que muchas casas presentan cuarteaduras y en algunas se han presentado hundimientos.
Los afectados señalaron que Urbi no ha querido entregar el fraccionamiento al Municipio y los servicios, así como el mantenimiento de las áreas comunes, son deficientes.
"Nos prometieron un fraccionamiento privado y ahora resulta que es público, ha habido robos y la seguridad aquí es deficiente", comentó un afectado.
Los vecinos señalaron que su protesta seguirá hasta que les cumplan lo prometido por lo que en la semana irán al Ayuntamiento de Tonalá e incluso a Palacio de Gobierno, además de acudir a la Profeco y las oficinas centrales de Urbi.
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