Hace unos días se presentó un evento cultural en la plaza principal de Tonalá y donde estuvieron aquí para vender sus artesanías y retroalimentarse de lo que somos como tonaltecas varios grupos de huicholes los cuales ciertamente nunca dejan de sorprendernos con sus bellas creaciones en chaquira, estambres, manta y otros elementos. Junto a este gran grupo étnico estuvieron otros comerciantes culturales que traían a por ejemplo a los muñecos elfos tan de moda entre los niños y los adolescentes
Sin embargo uno como habitante de este lugar del sol nunca acabará de entender a nuestras autoridades culturales y artesanales quienes se desviven en elogios y abren de par en par los mejores espacios, realizan diversos promocionales y espectaculares en todo el municipio y en general se les dan todas las facilidades –hospedaje y alimentación así como otros tipos de apoyos- a personas de fuera; y a los artífices locales se les da poca o nula difusión. Por ejemplo al artista de los retablos en latón José Luis Arzola Tovar a quien se le “prestó” un rincón polvoriento y olvidado en la Casa de Artesanos/Museo Nacional de la Cerámica para presentar lo más reciente de sus exquisitas creaciones, cuando curiosamente es tratado con todo respeto y admiración y su obra es expuesta simultáneamente en dos o más museos del interior de nuestro estado, recibiendo su trabajo elogios de la crítica especializada; de igual forma sobresale la exposición colectiva que presentaron en la Moreña en la región de Chapala varios artistas que pintan con la boca y donde sobresale el tonalteca Ismael Martínez Ibarra, pero que es ignorado por quienes despachan en Morelos # 180 en la cabecera municipal- lo cual da de que hablar a la población.
De esta forma, así como fueron promocionados y presentados nuestros grupos autóctonos del norte de Jalisco, también sería bueno que se les dieran las mismas facilidades, la misma cantidad de tiempo y lugar por ejemplo a los comerciantes de flores de San Gaspar-cabe decir que se cortó la tradición de la feria que por varios años estuvo realizándose en ese lugar y que es el sustento de varias familias tonaltecas y que curiosamente nunca tuvieron el apoyo de las autoridades. En fin, ya estuvo bueno que seamos candil de la calle y oscuridad, de nuestra casa común como es Tonalá.
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