Una tradición que tiende a desaparecer es la quema de los judas.
Muchos años atrás se reunían para esta fecha la mayoría de los habitantes de Tonalá para presenciar la quema de los judas en donde representaban a personas, poniéndole el nombre a quien le correspondía, luego los quemaban hasta quedar sólo el lazo con el que había sido colgado el judas.
Para esa fecha se podía ver a la mayoría de la gente de Tonalá gozando de esta diversión, y no se ofendía el representado, fuera quien fuera.
Generalmente se escogía a uno o dos personajes representativos por alguna actividad: Una mala autoridad, un tendero carero, un especulador, un policía abusivo, un prestamista, una vieja chismosa.
Lo importante era la unidad del pueblo sin medir rangos o cargos de la persona, todo lo contrario, la fiesta de la quema de judas era para todos y con todos los representados en donde participaban comerciantes, tenderos, personas del pueblo, profesionistas y hasta funcionarios del Ayuntamiento sin sentimientos por parte de nadie.
Lo que se buscaba era que la gente se divirtiera , así como los representados.
La alegría se observaba en todos, en los comerciantes, en los niños, en los jóvenes, en los adultos, en la gente mayor.
Todos, después de presenciar la quema de judas, acudían a los puestos de comida, en donde podían comprar cacahuates, cañas, algodones, pozole, tacos, tostadas, aguas frescas, nieves raspadas, enchiladas, atole y el sabroso pan de Don Chanito de la O.
En esta celebración se trataba de que todos participaran y se divirtieran sanamente.
Fomentemos la participacion en este tipo de celebraciones para no perder las tradiciones. |