Según declaraciones el gobernador Emilio González Márquez, desde que comenzó su administración, el SIAPA y el Sistema de Tren Ligero Eléctrico Urbano (Siteur), son las peores cargas del erario estatal. “Si fuera cierto que el tren generara utilidades, ya abría pagado la deuda que tiene”.
El tren ligero es un sistema que sí proporciona ventajas de ahorro de tiempo, pero el costo es mayor que los beneficios. “Todos los beneficios sociales son menores que lo que costó construirlo”.
¿Es posible construir un metro más de tren ligero en el contexto de un sistema desintegrado de transporte público? ¿El crecimiento de este sistema resolverá el problema del transporte público, cada vez de menos calidad y más peligroso? ¿Habrá presupuesto para ello? ¿La demanda que atendería, justificaría la alta inversión económica que implica?
Considerada la rentabilidad de la inversión, ¿habrá algún inversionista nacional o extranjero, que sin condiciones de altos precios, aforo y tarifas, se anime a tomar la concesión? ¿Y el pretren en Tonalá?
En nuestro país, pionero en la implantación de las primeras líneas en las ciudades de Monterrey y Guadalajara, el tren ligero fue objeto de transformaciones conceptuales de fondo, a tal grado que prácticamente se convirtió en un sistema de metro (tren eléctrico). Ambas ciudades tienen historias paralelas. Con una longitud de líneas casi similar, Monterrey y Guadalajara transportan en promedio 47,764 y 153,638, respectivamente.
Los números no son halagadores, aun cuando afirmo que en la ZMG el tren ligero es el único sistema de transporte, seguro, eficiente y rápido, pero lo más importante, el único que dignifica a la persona como pasajero y cliente del transporte público.
Ante esta situación es importante voltear la mirada hacia otros lugares que sufren similares carencias y limitaciones económicas y que de manera ejemplar han sabido desafiar con creatividad las condicionantes de su entorno social, económico, tecnológico y ambiental.
Hay ejemplos de ciudades que han sabido entender la relación del transporte con la ciudad, sus usos y su medio, de tal manera que el transporte público se ha convertido en un elemento amigable en un contexto urbano cada vez más sostenible y viable para la ciudad.
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