Explotó un polvorín en el poblado de Coyula, en Tonalá, y destruyó el cuarto en que se alojaba la pirotecnia, sin que se lesionara a persona alguna. Los hechos se registraron frente al fraccionamiento Urbi Quinta, donde se encuentran establecidos seis talleres de pirotecnia, y la detonación destruyó el almacén, que tenía una dimensión de cuatro metros de ancho por nueve de fondo, y alojaba cohetes de altura, cuya materia prima es la pólvora negra. El dueño de la pirotecnia responde al nombre de Guillermo Suárez Escobar, quien rinde su declaración al respecto del percance. En tanto, personal de Bomberos y Protección Civil de Tonalá, efectuó una revisión y detectó una instalación eléctrica irregular y medidas de seguridad insuficientes. (Por Juan Carlos Huerta Vázquez) |