Los mitos se forman con cuatro elementos esenciales; el agua, el fuego, el aire y la tierra; el agua se encuentra regida por las sirenas, las ninfas, y las nereidas, se caracteriza por un eterno fluir, estos hermosos seres simbolizan los sueños y las fantasías.
El fuego, lo rigen las salamandras, que simbolizan coraje y vitalidad.
El elemento aire, es maniobrado por las hadas, los silfos y las sílfides, que simbolizan el movimiento. El elemento tierra, lo gobiernan los duendes, gnomos y pigmeos, que representan salud y sabiduría, existe un quinto elemento que resulta muy sutil, el éter, simbolizado por el espíritu, y está regido por los ángeles, estos seres mágicos, son invisibles y tienen apariencia humana.
Del mismo modo que existen hadas buenas y malas, también existen espíritus buenos, traviesos y malos.
Las devas son seres superiores ó maestros dentro de los elementos fabulosos de la naturaleza, su característica es poseer un cuerpo cambiante y sutil, se aparecen de distintas formas. Las actividades que más les gustan son: las luchas, las danzas, la música, el juegos, el amor, es decir son puramente lúdicos.
Resulta que desde la época de la Conquista de Tonalá de Hoy, ya existía una tradición mitológica, los indios adoraban a sus dioses que les influían destreza, valor y sabiduría. En el mundo tonalteca de hoy, el tianguis nos ofrece en sus puestos hadas, sílfides, nereidas y gnomos, con estos baluartes caminamos por los círculos sociales pueblerinos, estos seres fueron los culpables de que desaparecieran, como por arte de magia, los antiguos camiones del transporte “Sección 6”, ahora desfrutamos de un sin número de medios para transportarnos al trabajo y al estudio, de la misma forma desaparecieron aquellos lugares donde vendían tortillas hechas a mano, ahora ya tenemos acceso a lugares que producen tortillas con máquinas. Los dirigentes gnomos políticos de aquel entonces nos tenían en el abandono del progreso, -impedían la instalación de las tortilladoras mecánicas!, en estos días, estamos sufriendo nuevamente lo mismo con los gobernantes pigmeos y sílfides de estos días, en unión con los dueños de los transportes están impidiendo que Tonalá de Hoy disfrute de su tren ligero, -que tanta falta nos hace.
Como las máquinas tortilladoras acabaron con las tortillas hechas a mano, el tren ligero acabaría con algunos negocios del transporte, se aumentaría en una buena cantidad el número de turistas, porque el mundo de Tonalá de Hoy se encuentra en la edad de oro del turismo, así de esta forma, los gnomos y duendes transitan entre arterias políticas y toman decisiones que trastocan el progreso tonalteca y si no, como dijo San Juana Good Bye My Life.
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