Para demostrar la irresponsabilidad con que el Ayuntamiento de Tonalá presidido por Jorge Vizcarra y Agustín Ordóñez ha actuado en materia de despidos y contratación de gente con criterio partidista político, el regidor Marroquín citó que en 2007 el presupuesto para indemnizaciones era de 400 mil pesos y fueron gastados más de cuatro millones y en 2008 podrían ser más de ocho millones si siguen los despidos discrecionales.
Finalmente, el regidor señaló que Agustín Ordóñez no sólo no ha hecho algo positivo, sino que ha abusado del poder despilfarrando el presupuesto en beneficio de él, de sus familiares, de sus amigos, de regidores con los que ha negociado y de cómplices partidistas.
Ha caído en errores más graves de los que acusó a Salvador González para arrebatarle ilegalmente el puesto, concluyó el denunciante.
Para usar un dicho popular, resultó peor el remedio que la enfermedad, por lo que es urgente que el Congreso del Estado intervenga para evitar más daños al municipio de Tonalá.
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