Los divertidos juegos del “Tonalá de Ayer” con los cuales se entretenía a la palomilla de la cuadra eran jugar a los encantados, a la matatena, al trompo, el balero, a los quemados, a las canicas, a la cascarita de futbol, al chivo caliente y gordo, a la cebollita, al brinca burros, a que chille la cazuela mocha, a las adivinanzas.
Los de ahora son terribles, sangrientos y violentos, se juega a los videojuegos con una realidad impresionante, se entretienen los jóvenes de hoy con programas de televisión agresivos, con contenidos de valores de una sociedad no mexicana, llena de enseñanzas y aprendizajes de éticas inmorales y antivalores.
Los papás de hoy, no saben si sus hijos son “emos”, “cholos”, “darks”, “calaveras”, “punketos”, “alternos”, “naguales” ó “góticos”. Los niños de antes querían ser policías, ingenieros, doctores, bomberos ó ya de “perdiz” paleteros.
Los de ahora quieren ser artistas famosos, muy ricos, traficantes, políticos, héroes televisivos, es decir, profesiones con riesgos éticos y un alto contenido de antivalores.
¿Qué son los antivalores?, entiéndase esto como la deshonestidad, la irresponsabilidad, la injusticia, el fanatismo, el egoísmo, la ingratitud, la traición, la apostasía, la apatía, la inmoralidad, todo esto se aprende en los videojuegos, y/o la televisión.
Una persona inmoral rechaza y viola los valores éticos, se comporta como alguien sin escrúpulos, fría, calculadora, inclemente, insensible, cruel, desalmada; los antivalores no sólo deshumanizan y degradan, sino que facilitan el desprecio, la desconfianza, el rechazo del semejante y aseguran el castigo por parte de la sociedad.
Imagínense ser tolerantes ante los intolerantes ¿Se entiende esto?, es decir, imagínense que prohibir matar es un atentado a la libertad de los asesinos, y prohibir robar atenta contra la libertad de ladrones, esa es la sensación que se siente de las leyes que producen los diputados en el congreso, de la comisión de derechos humanos.
De ahí el “valor” real de la educación escolar, del kínder, de la educación primaria, de la preparatoria, de la capacitación profesional de los estudios de maestrías y doctorados. Avoquémonos a la educación ¡Todos! -dije que todos-
Con habitantes preparados se llega a la prosperidad, al éxito, se entierra la ignominia, se esfuman los vicios.
Se trata de hacer un “Tonalá del Mañana” próspero, que termine con los problemas políticos actuales, que apaguen las palabrotas de los gobernantes, las rapiñas de los comerciantes, que produzcan trabajos decentes para los mercaderes piratas, y que las obras civiles ya no sean de relumbrón, sino que verdaderamente solucionen el ambiente histórico que posee “Tonalá de Hoy”.
Y si no, como dijo San Juana Good Bye My Life.
dontele@gmail.com
|