El asunto de la clausura del relleno sanitario Los Laureles de Tonalá terminó en golpes en un lugar muy alejado e indirecto del problema. Resulta que los empleados inconformes de Caabsa y los pepenadores del basurero bloquearon la avenida Tonaltecas ayer que era día de tianguis de las artesanías, y a la hora de recoger sus mercancías para subirlas a las camionetas, los manifestantes no los dejaron pasar, por lo que los gritos, aventones y mentadas no se hicieron esperar. Mientras, los regidores tonaltecas se “escondieron” cerca de la presidencia municipal, fuertemente resguardada por la amenaza de los pepenadores de irrumpir en ella porque si la empresa no opera el tiradero, ellos no ganan con su recolección.
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