Ni hablar, a la selección nacional de futbol no la puede dirigir un Chucho cualquiera.
Según vimos en el juego contra Argentina en San Diego, California, el equipo mexicano necesita un director con pedigree.
Pero a Chucho Ramírez no le inquieta el resultado, dice: El marcador no refleja lo que en la cancha sucedió. Y tiene razón el Chucho, debieron ser mínimo 6 o siete goles, así es que demos gracias a Dios por la benevolencia ché.
Eso sí, Chucho nos sorprendió con verdaderos prospectos para Arabia Saudita: Santana, Villaluz, Aldrete, Vela, Domínguez, etc. Estos enormes seleccionados ni siquiera tentaron el balón por el nervio de su debut, bueno, ha de estar pensando en que si él se va al futbol de Arabia seguramente querrá llevarse a sus campeones del 2005 a ver de qué le sirven. Y pensar que los jilgueros de Televisa lo apoyan, lo protegen y lo miman.
Por eso estamos como estamos dice el dicho.

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