Tal parece que el gobierno municipal intrauterino de Tonalá (llamado así por algunos medios masivos) seguirá en lo que resta de la presente administración con solo promesas y más promesas. Y digo esto porque parece ser que siempre no se va a llevar a cabo “el arreglo” de la avenida tonaltecas desde la avenida Tonalá hasta la calle La paz que está a la altura del panteón municipal.
Esta dizque magna obra que se presentó a inicio de año a los medios como la máxima acción del presente trienio, se ha quedado solo en propuesta en la imaginación del gobierno, es decir promesas y más promesas.
Que si el corredor turístico que iba a ser de gran impacto turístico que iba a atravesar la cabecera municipal con el arreglo de calles, banquetas y la decoración de decenas de fincas desde la Cruz Blanca hasta el cerro de la Reina, nada. Que si se iba a realizar el nuevo Rastro municipal, nada. Por el contrario, al actual ya lo han clausurado por insalubre. Que si la apertura del periférico, nada. Que la instauración de una zona industrial, ceros. Ah, pero eso sí, se dieron vuelo acabando con los pocos árboles no solo de la avenida tonaltecas sino de Loma Dorada y otros lugares, siguiendo la misma postura “ecoloquista” (cual viles ecolocos) que ha sido la política metropolitana de terminar con la poca flora de la Guadalajara y sus alrededores (incluido el bosque de la Primavera), originando con ello que se de un descontrol del clima en nuestra capital con las islas de calor y los grandes índices de contaminación, esto sin contar desde luego con la pésima imagen urbana y el no contar con las sombras que daban los cientos y cientos de árboles de todo tipo que han sido mutilados sin el más mínimo remordimiento por parte de los directores de “parques y jardines”.
Triste, muy triste el papel realizado por los gobiernos municipales, resaltando desde luego el de Tonalá por su serie de escándalos, por sus varios presidentes municipales, pero principalmente por la incapacidad y negligencia que han mostrado en el último año y medio tanto para realizar las políticas públicas (el Cabildo o Ayuntamiento) como por las dependencias que en teoría serían las ejecutantes de obras y servicios y en donde están más al pendiente de ver su situación laboral que por desempeñar las funciones para las que fueron contratados.
El tercer edil, el intrauterino, francamente no ha realizado nada que impacte a la población, salvo el aumento de sueldo de él y “sus” regidores y los cambios y más cambios en las dependencias municipales, por lo que no sería raro que ahora si, y debido a la falta de visión política, se estableciera por primera vez en Tonalá un Concejo Municipal para ver si ahora si se da la gobernabilidad en nuestro nuestra maltrecha villa alfarera, por lo pronto habrá que esperar como tonaltecas que algo bueno suceda.
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