Un año más se da la realización de la festividad pagano-religiosa de Santo Santiago y los Tastuanes en la cabecera municipal de Tonalá, Jalisco.
Hay sin embargo que hacer algunas reflexiones en torno a este evento que nos ha identificado a lo largo de muchos años.
Aunque se habla de que es una actividad centenaria, ésta de la representación de los Tastuanes, en verdad que son muy pocas las referencias que se tienen salvo, algunas crónicas de personas de la ciudad de Guadalajara como Victoriano Salado Álvarez quien comentaba que:
“En algunos poblados de Guadalajara como Mezquitán, Huentitán, en Zapopan y Tonalá había una suerte de representación “salvaje” donde los participantes hacen gala de gritos y expresiones que asustan al más pintado y que nos hablan de cómo todavía no hemos superado la etapa primigenia del hombre en estas latitudes”.
Esto apareció hacia 1880 en varios periódicos de Guadalajara y de la ciudad de México, era algo que sentían en términos generales las clases pudientes locales, pues mencionaban que esas expresiones eran de personas sin escrúpulos, de la cualquierada y que nos desprestigiaban ante los extranjeros.
Curiosamente para la Exposición Universal de París, Francia de 1889, cuando de inauguró la Torre Eiffel y que tuvo una destacada participación de México, representado por Jalisco y en especial piezas alfareras de Tonalá y Tlaquepaque, también se entregó a muchos de los participantes un libro relativo a los Tastuanes que elaboró Alberto Santoscoy y que ha quedado como clásico dentro de la historiografía local.
Vale informar que a principios del siglo XX, y especialmente algunos habitantes de los cuarteles I y II de Tonalá fueron los que prosiguieron con esta actividad sincrética que a su modo, y con las carencias de entonces no dejaron que fenecieran.
En la década de 1960, el Sr. Miguel Pila Galán rescató la tradición que por diversas circunstancias había desaparecido por varios años, dándole nueva fuerza, apegándose a la tradición la cual, afortunadamente continúa hasta nuestros días, aunque eso si, perdiéndose parte del espíritu de la festividad pues la danza- representación de los tastuanes solo debe realizarse el día 25 de julio de cada año y no efectuar presentaciones en cualquier lugar y oportunidad, y sobre todo con fines lucrativos, siendo ejecutada muchas veces por personas que no conocen ni entienden la gran importancia cultural que representa la danza de los tastuanes y que por supuesto no tienen “la calidad moral” para ser los poseedores de la tradición de los originarios tonaltecas.
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