Desde hace varios años se ha estado insistiendo en que poco y nada se hace para cuidar nuestros valiosos vestigios históricos y arqueológicos de los que afortunadamente hay, y muchos en nuestro municipio de Tonalá, Jalisco.
Creo sinceramente que si las autoridades de todo tipo pusieran algo de atención en estos sitios, podrían ser incluidos para algún recorrido turístico, e incluirlos dentro de los diferentes tipos de visitas que permitirían ingresos adicionales, crearían fuentes de empleo y se haría conciencia ciudadana para el cuidado y respeto de nuestros monumentos naturales y edificados en general.
Entre los lugares a rescatar están: el puente y la garita de Puente Grande, que con alguna inversión y el cuidado meticuloso por parte de diferentes instancias e instituciones, incluido el Ayuntamiento de Tonalá permitiría reactivar ese sitio histórico quizás con el establecimiento de un Museo de sitio, u otros elementos culturales que permitirían reactivar la economía de ese lugar.
El casco de la Hacienda de Arroyo de Enmedio, ahí esta todavía; haciendo muchas reparaciones, adecuaciones y un trabajo de rescate, le daría a Tonalá la renovación de uno de los sitios más emblemáticos de su rica historia colonial y contemporánea donde por ejemplo podría establecerse un restaurante, un museo de sitio, una Casa de la Cultura para esa zona o en fin, se podrían hacer muchas cosas.
La zona arqueológica de Plan del Guaje, la Atarjea y sitios conexos, son de gran magnitud histórica, cultural, social, y por supuesto económica, pues de crearse un museo de sitio, también habría venta de recuerdos y se activaría la actividad comercial con la elaboración de distintos objetos de barro. Se sabe que existen recursos por parte del INAH para el rescate de esta zona, pero las presentes autoridades municipales no han mostrado interés alguno en que se haga algo al respecto.
En cada pueblo viejo como Zalatitán, El Rosario, Coyula, etc. Podrían establecerse Museos de sitio donde se incluiría la información de las familias, vestigios arqueológicos e históricos, indumentarias, aspectos religiosos, comidas típicas y otra serie de elementos que permitirían a los residentes enorgullecerse de sus raíces.
Desde luego que existen más sitios, y otras joyas arquitectónicas y naturales que podrían ser aprovechadas si en verdad existiera el interés.
Por lo pronto, ahí queda la idea, para que alguien la retome.
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