Nacemos en el mundo sin poder elegir a nuestros Padres o hermanos, País en donde vivir y el tiempo de nuestra existencia.
Más, de entre estas pocas posibilidades de elección se construye el mundo de los hombres y mujeres de carne y hueso.
Entre estas posibles acciones a elegir se encuentra la necesidad de encontrar a nuestros amigos, partido Político; incluyendo muy personalmente a nuestro socio principal, es decir a nuestra pareja de vida (sentimental) quien comparta nuestros existos y fracasos.
A ésta persona tan importante y, que en ocasiones resulta invisible a los colegas y compañeros dedicamos el tema , con el, animo de conservar siempre fiel el lazo de amistad que nos enriquece u humaniza día a día.
La pregunta es ¿Por qué en la actualidad del siglo XXI resulta un problema conservar la unión de nuestro socio principal? Responde la psicología de nuestro tiempo.
Debido al alto índice de separación en las parejas modernas es de vital importancia conocer las causas, con la finalidad de evitar el error y conservar el valor fundamental de la Amistad.
Para tal efecto los alemanes descubren, que por cada ofensa, insulto, o maltrato, se borran de nuestra mente tres momentos agradables de nuestra vida. Lo que nos señala que las palabras y las acciones que nos ofenden tienen un poder más allá del sólo sentimiento que nos provocan al instante, como pueden ser el de la indiferencia, el odio o el rencor. Atacan directamente al baúl de los buenos recuerdos, rompiendo las actas certificadas de buena conducta con nuestro pasado próximo inmediato. Lo que quiere decir, que sí nuestra relación no posee un suficiente record de buenos momentos, lo más seguro es que el lazo de amistad se romperá inevitablemente, pese a la voluntad de no quererlo así.
Por fortuna, también existe el recurso de la conciliación que salve por lo menos el valor de la Amistad. Y, que base su fortaleza en el Diálogo y el acuerdo. De éste modo, Las palabras y las acciones , tienen y están llenas de historias.
En consecuencia y si nos tomamos el tiempo necesario para la reflexión del tema, podemos entre otros pensamientos informar: Que el paso que se da entre el amigo y el enemigo, es decir la frontera que los separa es, por que las esperanzas de ambos, no son posibles de satisfacer.
La bondad por lo tanto, requiere y exije la abundancia de palabras y acciones buenas. De lo contrario, el valor de la amistad será insostenible en las relaciones de pareja o de nuestro socio principal.
Tanto la Amistad como el amor son semejantes, en que nunca mueren, sólo cambian de Lugar.
Con la fe, que nos caracteriza a los seres humanos aún tenemos la esperanza de poder elegir en nuestro tiempo, al socio que satisfaga nuestras expectativas en la vida. Hecho que complemente nuestra voluntad de existir todavía en esta Tierra y, convivir en sociedad.
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