En las décadas de 1930 y 1940 hubo algunos eclipses en la República Mexicana, haciendo que mucha gente sintiera temor debido a que creían que el mundo se iba a acabar, llegando el caso de quienes enfermaron gravemente y otras murieron por el susto; aunque hubo otras personas que no le dieron tanta importancia a estos eventos.
En las gentes de antes había mucha inocencia y pensaban que algo podría ocurrir debido a estos fenómenos de los astros, por lo que salían de sus casas a observarlos.
Recuerdo que en una ocasión se nos avisó a la gente de Tonalá que durante el día se iba a oscurecer, esto es, que habría un eclipse de sol, lo cual llenó de susto a varios vecinos que salían a la calle con el rosario en la mano, rezando y suplicando porque no se acabara el mundo. Como a las 9 de la mañana se oscureció todo y hubo gran miedo y gritos de angustia, por lo que algunos se fueron a la Parroquia a rezar, otros corriendo sin rumbo y otros más se atrancaron en sus casas a esperar algo.
Afortunadamente este fenómeno no duró mucho y algunos minutos después empezó nuevamente la claridad del día, por lo que mucha gente empezó a reír, otros a llorar de emoción, agradeciéndole a Dios por esta nueva oportunidad.
Hoy, sabemos que estos eventos meteorológicos suceden cada cierto tiempo, y que no tienen ninguna influencia, al menos así lo dicen los científicos, en los acontecimientos terrenales, por lo que la gente ya no se asusta tanto y por el contrario, son espectáculos que quedan para siempre en la mente de las personas. |