“Estamos al margen del precipicio”, responde categórico el artesano tonalteca Pablo Mateos al ser consultado sobre la situación actual de la venta de artesanías. Heredero de una tradición de más de 50 años en la que sus antecesores se han dedicado a moldear piezas de barro negro que han dado de comer a las diferentes generaciones, el alfarero asegura que desde septiembre a la fecha la comercialización se ha reducido de manera considerable.
“Las ventas están tambaleando; desde 2001 empezamos a sufrir una crisis, que se incrementó el año pasado, ahora van de mal en peor. En el tianguis de Tonalá tampoco las vendemos. Desde septiembre a la fecha hemos reducido nuestra producción en un 70 por ciento en comparación con el año pasado. En el 2008 todavía hacía 70 piezas a la semana, ahora hago 40”.
Arizona, Nuevo México, El Paso Texas, Canadá, Japón, eran los principales mercados internacionales compradores de las artesanías de Mateos. A nivel nacional lo eran Los Cabos, Puerto Vallarta, Mazatlán, León, Tijuana, Aguascalientes y Monterrey. En la actualidad asegura que los mercados extranjeros no adquieren sus productos, por lo tanto, lo poco que logra vender es en las ciudades mexicanas.
Cuando a mediados del año pasado comenzó a notar las bajas ventas, Mateos se acercó al Instituto de la Artesanía Jalisciense (IAJ), órgano que depende de la Secretaría de Promoción Económica (Seproe), con la finalidad de que le presentaran algunas alternativas, pero no las encontró.
“Creo que ellos tienen más posibilidades de conseguir puntos de venta, pero no lo hacen, nos dicen que no hay ventas, que no les compran. Dejé de ir porque no vi que me apoyaran, es una pérdida de tiempo, estoy bastante desilusionado de las instituciones. Tampoco hemos tenido apoyo para ir al exterior. Estamos luchando para no desaparecer”.
Una ley para el fomento artesanal
El sector artesanal genera a nivel nacional una derrama de más de 46 mil millones de pesos, además de dinamizar la economía de regiones y municipios, al ofrecer empleos y para muchas familias es una alternativa en su ingreso. Aunque ayer La Jornada Jalisco solicitó información a la Seproe sobre la derrama anual de Jalisco y la cantidad de artesanos del estado, la dependencia no respondió la solicitud.
En el 2009, el gobierno del Estado mantuvo el presupuesto de 15 millones de pesos para el IAJ, cantidad que en su mayor parte se va para el pago de nómina y gasto corriente, dejando escasos recursos para apoyar al vasto sector artesanal del estado, integrado por aproximadamente 60 mil alfareros, de acuerdo con el diputado presidente de la Comisión de Fomento Artesanal, Juan Antonio Mateos Nuño.
En diciembre el Congreso del Estado aprobó la reforma a la Ley de Promoción y Desarrollo Artesanal del Estado de Jalisco, cuyo objetivo es darle un sistema jurídico coherente a los intereses y necesidades de los artesanos, así como propiciar los mecanismos necesarios para modernizar y mejorar los esquemas actuales.
El legislador Mateos Nuño explicó que en la reforma y creación de nuevos artículos de esta ley, aprobada en el 2002, se busca contribuir a un mejor ejercicio del presupuesto del IAJ, toda vez que actualmente más del 80 por ciento de los recursos que le son destinados los canaliza a gasto corriente, mientras que las partidas de apoyo para los artesanos representan porcentajes mínimos.
“Es una ley más acorde a la situación del sector artesanal de Jalisco porque cuando llegamos al Congreso la ley que existía estaba a medias y arrumbada, porque no se había trabajado en algunas observaciones hechas por el gobernador. La rescatamos para hacer las observaciones y que se publicara y poder trabajar sobre de ella”, dijo.
“La artesanía vive una crisis que no es reciente, la sienten desde hace más de 10 años a la fecha, distinguida por el retroceso en los apoyos de parte del gobierno y en la comercialización directa. Si no hacemos algo dentro del ámbito que nos compete a cada quien, tanto en el Poder Legislativo, como el Ejecutivo, es muy triste, pero estamos por desaparecer las técnicas tradicionales y con eso existe el riesgo de perder la tradición histórica y cultural”.
Asimismo, la reforma le otorga al IAJ un marco normativo para que paulatinamente se generen mecanismos orientados a que a los artesanos les lleguen recursos etiquetados que no sean desviados a gasto corriente.
El diputado destacó también la inclusión del concepto de técnica artesanal, dada la importancia de proteger a las artesanías, y los conocimientos que son imprescindibles para que no desaparezca su producción, como patrimonio cultural.
Dentro de este contexto, se busca crear condiciones para alentar a los artesanos para seguir produciendo y transmitiendo sus capacidades y conocimientos asociados a la artesanía tradicional a otros miembros de sus propias comunidades, principalmente de nuevas generaciones.
El legislador dijo que en materia de comercialización se faculta al Instituto para realizar las acciones necesarias a efecto de conformar empresas comercializadoras, con la participación de los sectores público y privado.
En lo que respecta a los mecanismos de participación ciudadana se crea un organismo de participación social, mismo que se denomina Consejo Consultivo Estatal de la Artesanía, mismo que tendrá un perfil altamente representativo con la finalidad de garantizar que se tome en cuenta la opinión de los artesanos a través de siete representantes, además de la participación de seis vocales que serán miembros distinguidos de la comunidad académica y/o artística vinculada al sector artesanal.
Por su parte, el IAJ mantiene sus actuales atribuciones, pero se le añaden algunas nuevas que permitirán paulatinamente una atención más integral al sector.
Los beneficios para los artesanos son, entre otros, una participación más directa en las decisiones que les atañen, a través del Consejo Consultivo que rige al IAJ; el enfoque de salvaguarda a las técnicas y productos artesanales a la par del fomento y la promoción; la obligación del gobierno del estado y de los 125 ayuntamientos de Jalisco de promover la protección y conservación de los lugares en los cuales se produzca la materia prima con que se elabora la artesanía; la participación en la revisión del uso del presupuesto destinado al sector; las novedades en materia de comercialización y financiamiento, y las atribuciones del Instituto para atender de manera más integral al sector.
El presupuesto, sólo promesas
Mateos Nuño indicó que la promesa del gobierno del estado de aumento de presupuesto para el sector artesanal ha quedado sólo en promesas.
“El secretario de Promoción Económica se comprometió a dar apoyo al sector, pero te das cuenta que en el presupuesto no se contempla para nada el sector artesanal. Hemos pedido para que comparezca el secretario de Promoción Económica para aclarar esto. Siempre hacen promesas en el aire, pero en la realidad no aparece nada. El presupuesto es de 15 millones para el IAJ y la mayoría se va a gasto corriente y lo demás a algunos gastos”, dijo.
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