El “Yo” despertó a la Época Moderna. En sentido estricto, sólo existe lo que percibimos. De tal forma que somos entre los hombres y mujeres de carne y hueso personas por ello mismo.
(Al reconocer nuestro “Yo” frente a otro “Yo” nos damos cuenta de nuestra propia existencia.)
La Época Moderna se distingue por privilegiar al sensualismo pagano. Es decir que marca la dimensión hacia una preferencia por parte del hombre moderno al egoísmo por el placer y goce que le ofrecen todos sus sentidos, hasta el grado extremo de la embriaguez, o del vicio.
Nuestra sociedad (Mexicana) vive en esta Época. A tal grado que existe una preferencia palpable al culto de un cuerpo atlético, bello y hermoso más, que al cultivo de una preparación profesional, es decir, a la educación potencial de nuestros talentos.
En pocas y resumidas palabras que Hoy se valoran más poseer un cuerpo bello y atlético, que hacerse de alguna carreta técnica o científica.
Este hecho nos trae, entre algunas de de sus consecuencia, que el éxito de los hombres y las mujeres en edad productiva depende más de su belleza que de sus talentos.
Bajo éste esquema, el valor otorgado preferencial de las sociedades modernas dirige sus miradas hacia los jóvenes y mujeres cuya virtud es, mas exaltada por ser y estar mas expuestas a una respuesta sensual. Son el foco de atención de un mundo sensitivo (globalizado). Lo cual no implica en sí mismo un daño material o moral siempre y cuando valla en equilibrio con el cultivo de sus talentos, esto es, con un permanente acoplamiento a voluntad por cultivar deportivamente tanto sus cuerpos como sus mentes.
Si logramos hacer entender a los jóvenes y mujeres que además de ser importante para el éxito personal de este siglo XXI; El culto al cuerpo va de la mano con el cultivo de nuestras mentes.
Por éste medio sería posible elevar, un cambio ciertamente Revolucionario. Por que de este modo, no sólo se le otorgaría al culto del cuerpo un valor fundamental, sino que también le otorgaríamos a las personas un valor progresista por el solo hecho de ser jóvenes y mujeres.
El Mundo Moderno contaría entre sus personajes a mujeres y jóvenes talentosos y bellos. Quienes sin lugar a duda serían las fuentes del inicio al verdadero cambio Revolucionario. Son las mujeres, las que llevan de la mano a los jóvenes a practicar los valores que sustentan. Y, sí además participan activamente con el ejemplo de practicar el cultivar sus talentos (lo cual esta sucediendo alrededor del mundo por el derecho de equidad y genero). Bajo estas circunstancias, la posibilidad de renovar las Estructuras y Sistemas del siglo XXI, serán alcanzables en un futuro no muy lejano. Así logramos, que la energía de quienes pueden sustentar verdaderamente una transición Revolucionaria, comience por aquellos quienes convencidos y motivados por este cambio, cultiven el cuerpo y la mente.
Recordemos, que en todos los tiempos y bajo cualquier circunstancia; Todo desperdicio de talento, es un crimen lamentable.
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