Salvo reacomodos de última hora, el PRI ha integrado la planilla de regidores que acompaña al candidato a presidente municipal, Antonio Mateos, con una mezcla de posiciones sugeridas por el propio candidato, el Comité Directivo Estatal y el PANAL, partido con el que el tricolor hizo alianza para las elecciones del 5 de Julio de 2009.
La intervención del CDE que preside Javier Guízar y que operó Manuel Carrillo, secretario de organización, para la integración de planillas en Jalisco y particularmente en la Zona Metropolitana de Guadalajara, provocó fricciones, divisiones y protestas que amenazan con repercutir en la campaña en puerta.
La actitud soberbia, retadora y arbitraria de Carrillo al imponer por su cuenta o por mandato nombres en las planillas hizo que no sólo los candidatos, sino los sectores y los grupos de poder y representativos en el seno del PRI se rebelaran.
En algunos casos se dio marcha atrás, mientras que en otros, la decisión del CDE prevaleció.
El caso Tonalá
En Tonalá, hasta hace algunas horas, las presiones para meter gente o para recomponer el equipo de candidatos a regidores seguían, aunque, por como está la situación, es improbable que haya habido renuncia de candidatos propuestos.
El panorama es el siguiente:
El lugar número uno es ocupado por Juan Antonio Mateos Nuño, como candidato de unidad a la presidencia municipal de Tonalá.
El número dos fue cedido al PANAL en la persona del profesor J. Santana Quintero Quintero, mejor conocido en el ambiente magisterial como “El Güero”, en cuyos antecedentes está haber trabajado en la zona de Infonavit La Soledad.
El número tres, posición del CDE, corresponde a Gustavo Iñiguez, dirigente del Movimiento Territorial estatal, y quien desde hace cuando menos tres administraciones ha sido propuesto para regidor en el Ayuntamiento de Tonalá.
El cuarto sitio es para Vicente Vargas Ramos, hijo de Vicente Vargas López, ex presidente municipal de Tonalá.
En el quinto lugar va Samuel Santos, dirigente vecinal de la zona Infonavit La Soledad, a propuesta del candidato Mateos Nuño.
Como sexto fue registrado Jaime Estrada Rivas, dirigente de comerciantes y vecino de la Colonia Jalisco.
El séptimo sitio corresponde a María Esther Olivares Gutiérrez, ex delegada municipal en la comunidad de Jauja.
En octavo lugar va María Guadalupe Pila Álvarez, trabajadora social de la delegación de El Rosario.
El noveno espacio corresponde a Gabriela Gallegos Trejo, maestra propuesta por el PANAL.
En décimo lugar va Gabriela Gutiérrez Fonseca, a propuesta del CDE, vecina de la Colonia Jalisco.
El undécimo sitio como síndico es para Edgar Oswaldo Bañales Orozco, dirigente juvenil del PRI Tonalá.
Las suplencias fueron distribuidas de la manera siguiente:
1. Manrique Uriel García Benítez, vecino de Zalatitán.
2. Ruth Isela Beato Patiño, propuesta por el PANAL.
3. Sandra Pompeya Aceves Tejeda, dirigente de comerciantes.
4. Joaquín Alatorre Gutiérrez, dirigente juvenil de Zalatitán y, como dato curioso, primo hermano del candidato del PAN a diputado local, Apolinar Alatorre.
5. Patricia Arellano Macías, vecina de Infonavit La Soledad.
6. Cleotilde Rufina Vallejo Tejeda, vecina de Loma Dorada.
7. Alba Mayra Loza Barajas, representante de la CTM.
8. Cindy Medrano Arana, propuesta por la CROC.
9. Joel Castellanos Vázquez, representante del PANAL.
10. Neftalí Velázquez García, vecino de la Colonia Jalisco.
11. Herminia Flores de León, propuesta por el CDE.
Este es el equipo con el que el PRI tratará de conquistar la presidencia municipal de Tonalá con Antonio Mateos a la cabeza, a partir del 3 de Mayo de 2009 cuando comenzará la campaña formal dentro del marco de las reglas del juego a cargo del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco.
A la hora de cerrar esta edición, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI dió a conocer que aceptó la renuncia de Javier Guizar como presidente del comité directivo de Jalisco, a fin de recuperar la unidad perdida con motivo de algunas decisiones tomadas en la integración de planillas municipales.
La decisión del CEN causó buena impresión en Tonalá, cuyo candidato a presidente municipal, Antonio Mateos, fue del grupo de inconformes con las descisiones del equipo de Guizar. Se supo que el PRI Tonalá apoyará la línea que establezca el CEN para que la campaña electoral retome el cauce adecuado.
Pacto de no agresión
A iniciativa del presidente municipal de Tonalá, Agustín Ordóñez, se reunieron los candidatos del PAN, Carlos Rodríguez Burgara, y del PRI, Antonio Mateos Nuño, con sus respectivos coordinadores de campaña, para acordar un pacto de no agresión durante la campaña en puerta.
Los puntos principales de la plática entre los aspirantes y el presidente municipal consistieron en la necesidad de que los insultos, las agresiones personales y el lenguaje agresivo no sean el instrumento de proselitismo y que las propuestas positivas ocupen las tareas de campaña.
Se trató de un primer encuentro entre candidatos y autoridad municipal. La conclusión inicial fue en el sentido de que se reúnan los coordinadores de campaña para puntualizar y detallar el acuerdo de no agresión.
Por como pintan las cosas, no será fácil que los candidatos y sus compañeros de planilla ni los dirigentes de PAN y PRI vayan a hacer gala de buen uso del lenguaje y las maneras corteses.
Mucho menos se espera que los equipos de campaña y los seguidores en general de uno y otro partidos se vayan a aguantar las ganas de sacarse los trapitos al sol. Y es que en ambos bandos hay material en abundancia para decirse dos que tres verdades.
Claro, lo ideal sería que la campaña fuera de sólo propuestas y que los candidatos y sus seguidores se comportaran como políticos de primer mundo, pero el poder es el poder, los intereses en juego son pesados y quienes ya probaron las mieles del ejercicio de gobierno hacen de cuenta que sufren el contagio del virus incurable de la política.
Ahora que, viéndolo bien, la realidad de Tonalá no está como para soñar en Alicia en el país de las maravillas. Por muy ciudad que sea en teoría, la cruda situación enseña a cada paso y cotidianamente que el municipio en general está para llorar. Los únicos que viven como si fueran autoridades de ciudad son los mandos medios y altos del Ayuntamiento de Tonalá. Ésos sí cobran como si de veras gobernaran una ciudad hecha y derecha.
Una pregunta que el contribuyente normal, el vecino común, se hacen es si los gobernantes de Tonalá desquitan los ingresos que sacan del erario público municipal. Que los representantes de la autoridad cobren bien, pero que devuelvan a la sociedad un servicio a la altura de sus sueldos. ¿Esto sucede en Tonalá?
No se necesita ser un entendido en obras y servicios públicos, tampoco es indispensable mirar la realidad de Tonalá por medio de los intereses de partidos políticos para admitir que nuestro municipio está muy lejos de ser lo que quisiéramos, aunque tampoco estamos en el último lugar de los 125 municipios de Jalisco.
En fin, es de desearse que el lenguaje de la campaña en puerta sea objetivo, que cuando los candidatos afirmen algo para bien o para señalar problemas aporten las pruebas que sustenten sus dichos. Como dice la ley: El que afirma está obligado a probar.