En 1942 el Honorable ayuntamiento de Tonalá, fue presidido por el Sr. Candelario Loreto, todo un caballero en su trato. Lo recuerdo muy bien, aunque yo sólo tenía 13 años.
Para ese año, la plaza principal, era casi un basurero. Sin embargo, gracias a la iniciativa del Sr. Loreto se arregló nuestra plaza quedando maravillosa.
Me acuerdo que implantó un castigo, por así decirlo, para los presos y también para los policías en el sentido de que sus faltas, las pagaban trabajando a favor de la comunidad, barriendo las calles, arreglando y pintando el kiosco y podando las flores primorosas de los jardines de la plaza.
Obviamente no faltaba cada domingo la banda municipal, la cual alegraba las tardes y noches de los domingos.
Recuerdo que por ese entonces se cambió el kiosco. El que estaba en la plaza de Tonalá lo llevaron a Coyula y el nuevo para la plaza de Tonalá lo trajeron de Europa, el cual pintaron, arreglaron y colocaron entre mucha gente, pues era una maravilla por entonces. Algo que nos dio mucho orgullo.
Los niños y especialmente los jóvenes de entonces quienes daban vueltas a la plaza para enamorar a las muchachas disfrutaban esos días.
Hoy, es una pena, como ya lo he dicho varias veces aquí, que lo que más se vea sean los puestos de todo tipo, la basura, que haya un ruido excesivo y especialmente, lo que nos duele más, que no haya una buena banda que nos alegre las noches de los domingos.
Un pueblo sin banda de música, de las antiguas, de las de a deberas, es lo que nos hace falta. |