Obras por 34 millones de pesos que, según el informe anual del presidente Agustín Ordóñez, fueron realizadas en el ejercicio 2008, no existen.
En la página 23 del informe rendido por el presidente municipal, en Diciembre de 2008, se afirma que las gazas de acceso y salida de la carretera de cuota a Zapotlanejo y el entronque hacia Arroyo de En medio fueron realizadas con inversión de 23 millones de pesos.
Ahí mismo está escrito que la calle El Carril, en Santa Paula, fue pavimentada con presupuesto de cinco millones de pesos. Una obra más son las gazas de entronque de Santa Cruz de las Huertas con la autopista a Zapotlanejo con costo de dos millones de pesos.
El texto del informe dice que en El Rosario fue pavimentada la calle Industria, con costo de un millón de pesos.
Otra obra fantasma se ubica en San Francisco de la Soledad, donde dice el presidente Ordóñez que fue pavimentado el acceso al poblado con inversión de un millón y medio de pesos.
Un millón y medio de pesos más fue gastado en la pavimentación del camino Puente Grande-Tololotlán y en la instalación de alumbrado público en Tololotlán, ambas obras inexistentes.
Las tareas anteriores corresponden al programa del llamado Ramo 33 aprobadas para ser realizadas en el año 2008 como parte del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISM), a propuesta de la Dirección General de Desarrollo Social, cuyo titular era Javier Curiel Avilés, y por el COPLADEMUN, bajo la responsabilidad de Arturo Esqueda.
Como dato informativo, Curiel y Esqueda salieron de la Administración Municipal de Tonalá. Ambos funcionarios, como la mayoría del primer nivel del Ayuntamiento, fueron “importados” por el Ayuntamiento de Tonalá a recomendación de la dirigencia estatal del PAN.
El Ramo 33 se integra principalmente con recursos federales y la participación minoritaria del Ayuntamiento que aplica los recursos para mejorar el nivel de vida de zonas marginadas o marcadamente pobres.
Los vecinos afectados por el irregular manejo de los recursos públicos reclaman del Ayuntamiento de Tonalá, primero, explicación; y, luego, justificación pública de por qué no fueron ejecutadas las obras y quién decidió que no fueran hechas, dado que su aprobación corresponde a un comité plural.
Los hechos demuestran que la reglamentación de SEDESOL sobre el Ramo 33 no fue respetada, lo que implica responsabilidad legal contra quienes hayan dejado de hacer las cosas correctamente o hayan ordenado desviar los recursos por encima de la normatividad.
Es de la mayor importancia que a falta de 7 meses para que termine la administración, se le dijera a la población en dónde está el dinero que ha llegado al ayuntamiento por parte de la Federación, del Estado y de los recursos que los ciudadanos pagan por medio de los impuestos.
Se impone que en este caso la justicia social impere, y se tenga el valor civil de explicarle a la población de colonias como la de Santa Paula a la que se le fue a inaugurar la pavimentación del Carril, para lo cual se destinaron 5 millones de pesos. Y ahora ni pavimento ni empedrado, el recurso fue a parar a otra colonia.