Dicen que después de la tormenta llega la calma. Para Tonalá, después de meses de ingobernabilidad, llegó Emmanuel Agustín Ordoñez Hernández, el joven de 26 años que hoy cumple un año y dos meses como alcalde de ese lugar.
Después de la destitución del ex alcalde Jorge Vizcarra Mayorga, por estar presuntamente involucrado con el asesinato de su director de mejoramiento urbano, el regidor Salvador González del Toro ocupó su cargo; sin embargo, fue removido por considerar que no cumplió con las expectativas para tal responsabilidad. Fue entonces que Ordoñez asumió el mando del municipio.
Tonalá es un municipio con muchos contrastes. Tiene 700 mil habitantes: 8 por ciento de sus habitantes son profesionistas, 22 por ciento tiene secundaria y un 62 por ciento de gente tiene sólo estudios básicos de primaria. Sin embargo, ante este panorama su alcalde le apuesta a su gente trabajadora, al fomento no sólo del desarrollo de infraestructura sino también al crecimiento humano de sus habitantes. “No me queda la menor duda que en los próximos 20 años, Tonalá jugará un papel importante a en el Estado y en la zona metropolitana”.
Pero la vida política de Agustín comenzó mucho antes de Tonalá. Se involucra en la política a los 17 años, aunque expresa que siendo hijo de un político, cuando menos pensó ya estaba inmerso en ese mundo. El acalde expresó que la política es para los ciudadanos que se atreven a tomar decisiones. “Si en esa toma de decisiones hay ciertos errores, se asumen y a veces tienen mucho costo”, acepta.
“Creo que es la función con la que puedes tener la herramienta más clara para cambiar el entorno en el que vives. Me siento con la capacidad de poder influir desde mi propio entorno para que los jóvenes y las nuevas generaciones que nos hemos quejado históricamente de los políticos cambiemos la forma de hacer política”, explica. Además, agrega que un servidor público deber ser congruente e incluyente. “Lo más importante desde mi punto de vista es que tus ideas, que no son las que tienen toda la razón, siempre habrá buenas ideas aún siendo de gente que puede venir de otro partido”, asienta.
La experiencia que ha adquirido Agustín la ha desarrollado desde que estuvo en puestos como el de recaudador de estacionómetros en el Ayuntamiento de Guadalajara. Sus estudios en contabilidad también los aplicó como encargado del Área de Recaudación de la Dirección de Estacionamientos. En 2007 tomó posesión como Regidor Municipal de Tonalá.
Afirma que estar en la función pública es difícil porque no da margen de error. “Estás teniendo recursos públicos y estás teniendo consecuencias públicas. Una mala decisión de un político puede contribuir a que el entorno social de una ciudad cambie para bien o para mal”, apunta.
Con 26 años, Ordoñez propone a los jóvenes involucrarse más en la vida política del país. “Los jóvenes requerimos tener bien claro que las decisiones de un país, estado o municipio las vamos a tomar nosotros tarde que temprano”, al considerar que tan sólo el 3 por ciento de los jóvenes toma decisiones de gobierno. Subraya que proponer y criticar son herramientas necesarias para propiciar cambios positivos en el entorno de hoy. “Propongo que los jóvenes asumamos el reto que hoy tenemos desde lo político y lo social de manera organizada o desde lo privado […] lo que no hagamos nosotros no lo va hacer nadie” y agrega que el PAN se ha encargado de ser inclusivo con las nuevas generaciones de políticos.
“Puedo decir que mi generación le va a tocar ser oposición a nivel Estado, a mi generación como joven le va a tocar ver que no siempre se ganan las elecciones, nos va a tocar ser oposición y nos va tocar reconocer como reconstruir lo que hoy bien ha hecho el PAN, porque hay que reconocer que así como se ha avanzado ha habido errores que con la experiencia tendremos que mejorar”.
Dedicado completamente a su gobierno, Ordoñez no deja de lado lo que es tener 26 años y salir con sus amigos. “Obviamente las fiestas me gustan porque soy un joven que vive su vida como un joven común y corriente que le gusta divertirse con sus amigos, que le gusta salir un bar, que le gusta tomarse un vino o dos o tres… a veces”, no obstante está consciente de la responsabilidad que representa ser el alcalde de Tonalá. “Reconozco mi envestidura y lo que hoy ostento. Represento un municipio y una sociedad y no puedo caer en los excesos porque sé que soy una imagen pública y si me equivoco puede tener incluso repercusiones para mi municipio”, afirma.
Tener un puesto como alcalde y 26 años, podría dificultar reconocer quiénes son sus amigos. Para Agustín esto no ha sido complicado, pues explica que tiene claro quiénes están con él.
“Tengo bien claro quiénes son mis amigos, quiénes son mis aliados políticos, y quiénes son mis adversarios. Y lo más importante, tengo bien claro quién sólo me adula. Sé reconocer cuando se me engaña, lo he aprendido en este año de gobierno”.
Entre las personas que siempre escucha está su padre, quien es su mejor consejero. Político desde hace 35 años, un hombre de 58 años que lo hace reflexionar y es capaz de anticipar lo que podría salir mal. “En él encuentro que las cosas no son como a veces creemos, sin duda es la persona a la que siempre escucho y la que casi siempre tiene la razón”, comenta.
Por ahora lo que sigue para Emmanuel Agustín Ordoñez Hernández es esperar, confiesa que no puede pensar en dónde estará en enero, pero puede afirmar con confianza que no quedará desamparado. “Me gustaría estar en un área al interior de mi partido, estar en la función de mi partido trabajando de cerca de la diligencia estatal, porque creo que es importante que el partido no pierda su origen” compartió, por lo que cree que los cambios deben hacerse en “casa”.
Con una postura crítica, expresa “hoy vemos acciones que ya no obedecen al origen con el que el PAN nació […] Me gustaría desde mi espacio y desde mi experiencia como presidente proponer qué hacer para que ese ideal con el que el PAN nace no se pierda en el pragmatismo del poder”.
Por el momento, Ordoñez se mantiene soltero. “La labor política es difícil desde su propio entendimiento del que está contigo, es una labor de diario, que te desgasta en lo emocional, en lo físico y que desgasta el espacio de tiempo que tienes que dedicar a otra persona o a otras actividades. Hoy estoy dedicado a gobernar y sé que en su momento tendré que buscar una parte personal”.