Aunque faltan dos semanas de calendario, oficialmente con el tercero y último informe terminaron los tres años más accidentados y escandalosos de gobierno municipal en la época contemporánea, en Tonalá.
Fueron accidentados porque desde el principio se registraron hechos que trastornaron la marcha de la Administración municipal, el más notorio de los cuales fue el asesinato, al salir de su domicilio en la Colonia Francisco Villa, del entonces director de Mejoramiento Urbano, Carlos Romo Guízar, compadre, socio y colaborador del primer círculo del presidente municipal, Jorge Vizcarra. El homicidio ocurrió en Abril de 2007 y desencadenó consecuencias que llevaron a la cárcel al propio Vizcarra, al secretario general del Ayuntamiento, Ricardo Sigala Orozco; al jefe de Inspección de Reglamentos, Melquiades Fajardo, y a varios empleados municipales. El director de Seguridad Pública, Miguel Magaña Orozco, fue separado de su cargo al librar un juez orden de aprehensión en su contra. Hasta la fecha, es prófugo de la justicia.
El caso de Romo Guízar todavía está abierto, no obstante que Vizcarra y Sigala salieron libres gracias a un amparo. El juez correspondiente no ha dictado sentencia, por lo que, los indiciados siguen bajo proceso y su suerte depende de los elementos que aporte al juez la Procuraduría de Justicia.
¿Quién mató y quién ordenó el asesinato y por qué? Son preguntas que la Procuraduría de Justicia del Estado afirma estar investigando y siguen sin tener respuesta.
Escandalosa y accidentada fue la administración porque prácticamente durante los tres años diariamente aparecieron en los medios de comunicación noticias negativas relacionadas con la conducta de sus autoridades.
El balance
La autorización para que funcionaran máquinas tragamonedas ilegales; señalamientos de que vehículos oficiales eran utilizados para distribuir droga; pugna entre funcionarios municipales por negocios; intento de asesinato contra el síndico municipal, Leonel Padilla, al llegar a su casa; la venta de plazas de inspectores de reglamentos; la operación de bancos de materiales sin licencia, a cambio de dádivas; fraudes al Ayuntamiento con cheques falsificados; la compra de vehículos caros para funcionarios; el nombramiento de amigos y parientes en altos cargos.
Las investigaciones de la Procuraduría de Justicia y las declaraciones de los detenidos sacaron a la luz numerosas anomalías en el seno del Ayuntamiento de Tonalá que dieron como resultado el desafuero de Jorge Vizcarra por parte del Congreso del Estado para ser procesado, entre otros delitos, por la sospecha de estar involucrado en el asesinato de Carlos Romo, lo mismo que Ricardo Sigala Orozco, ex secretario general del Ayuntamiento.
El 20 de Diciembre de 2007 perdió el fuero Vizcarra y el Viernes 21 fue nombrado presidente municipal Salvador González del Toro.
Presidente municipal efímero
El 26 de Febrero de 2008, la mayoría de regidores del PAN y el único del PRD, en sesión plagada de ilegalidades, dieron golpe de estado a González del Toro. Los regidores usurparon facultades del Congreso del Estado para desconocer al presidente, quien no fue oído ni vencido en juicio, y nombraron al regidor Agustín Ordóñez como sustituto.
Primero Salvador González y luego Agustín Ordóñez hicieron limpia de funcionarios y empleados no afines, para nombrar a sus amigos y fieles, lo que volvió a trastornar el funcionamiento municipal.
El acta de la sesión del 26 de Julio estuvo plagada de errores que, por su naturaleza, la invalidaban, como el cambio de apellido del regidor Isaías Basulto Lemus, a quien pusieron en el documento Campechano Basulto, y la alteración de cheques.
El regidor Carlos Marroquín, del PAN, presentó denuncia penal contra funcionarios y regidores por malversación de fondos públicos, lo que profundizó las diferencias entre los propios gobernantes panistas.
Detrás de todos los acontecimientos, desde la caída de Vizcarra, el nombramiento y el desconocimiento de González, la entronización de Ordóñez y la intervención del Congreso del Estado estuvo el presidente estatal del PAN, Eduardo Rosales, quien se erigió como el verdadero poder en Tonalá. Grabaciones de reuniones de los actores tonaltecas con Rosales comprueban la participación del presidente del PAN en las decisiones propias del Ayuntamiento.
Luego de su desafuero y huida, el ex presidente municipal Jorge Vizcarra fue aprehendido en los Estados Unidos y enviado a Jalisco, donde fue internado en la penitenciaría de Puente Grande. Cuando se suponía que permanecería en prisión hasta cuando menos el término de la administración panista; sorpresivamente ganó un amparo y abandonó la cárcel en la primera semana de Septiembre de 2009 y regresó a su cargo para cerrar el ejercicio.
En la práctica, en tres años Tonalá tuvo cuatro presidentes municipales, lo que exhibe el desorden y comprueba que fue una administración accidentada y escandalosa.
Pendientes
Entre los pendientes principales del trienio panista municipal está el manejo del presupuesto. Un crédito de 250 millones de pesos obtenido en el primer año de Jorge Vizcarra destinado a obras muy concretas como los entronques con la autopista, a la altura del camino a Arroyo de Enmedio; la construcción del nuevo Rastro Municipal; la renovación de la Avenida Tonaltecas; y unidades médicas de emergencia no se realizaron o quedaron inconclusas.
El presupuesto para obra pública que tan sólo en 2008 fue de 326 millones de pesos y que en los dos años restantes sumaron otro tanto no se reflejó en la ejecución de trabajos equivalentes al dinero autorizado.
El dinero federal, estatal y municipal para el ramo de seguridad pública no correspondió a los resultados, desde el momento en que hubo cuatro directores en sólo tres años, uno de los cuales es prófugo de la justicia. Casi el 50 por ciento de las patrullas están fuera de servicio por falta de mantenimiento y reparación. La profesionalización y el mejoramiento del personal quedó en veremos. Hay inconformidad de parte del personal por su situación económica.
En el ramo de servicios, el mantenimiento de las vías públicas es inexistente, como lo demuestran los baches en las principales entradas a la cabecera municipal.
En el caso del aseso público, la recolección y la disposición final de la basura, está pendiente una demanda ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado porque el presidente Jorge Vizcarra se puso de acuerdo con la empresa concesionaria Caabsa para pagarle 600 millones de pesos por concepto de “disposición final” de los desperdicios, cobro improcedente, porque no está incluido en contrato alguno.
Otro negocio frustrado es la adquisición de 26 mil lámparas para alumbrado público a un costo de 250 millones de pesos que el presidente Vizcarra pretendió que fuera aprobado a unas cuantas semanas de que termine la administración bajo su cargo.
Lo absurdo y sospechoso del negocio consiste en que ni si fueran instaladas mil lámparas diarias podrían ser puestas todas las luminarias antes del 31 de Diciembre.
Para colmo, el tipo de lámparas no cumple la NOM en la materia, por lo que su compra sería inútil.
A todas luces, el negocio consistía en comprar el material y dejar la deuda a la siguiente administración, así como el pago de su instalación, la prueba de su funcionamiento y la negociación con la CFE para calcular y cubrir el consumo.
Uno más de los pendientes son las cuotas a Pensiones del Estado, IMSS y Hacienda, a pesar de que en el caso de los trabajadores los descuentos han sido hechos de su salario.
Con la CFE también quedarán adeudos pendientes.
En resumen, quienes esperaban que el trienio priísta que le antecedió fuera olvidado por un buen gobierno panista vieron frustradas sus esperanzas. La decepción ciudadana se manifestó en Julio de 2009, cuando la mayoría votó contra el PAN, más que a favor del PRI.
Desairado Acto
Ni el representante del gobernador, Emilio González, ni los presidentes municipales metropolitanos actuales, ni los electos, ni los ex presidentes municipales de Tonalá, ni los diputados locales y federales por Tonalá asistieron al acto del último informe de gobierno del ayuntamiento de Tonalá que preside Jorge Vizcarra.
Con una hora y media de retraso comenzó la sesión, anunciada para las dieciocho horas de este viernes 11 de Diciembre de 2009.
Originalmente la ceremonia estaba programa a celebrarse en la plaza principal de Tonalá en espera de una multitud interesada en escuchar el informe del presidente Vizcarra, pero a última hora se cambió la cede al patio del Palacio Municipal.
Dos motivos pudieron ocasionar el cambio. El primero que hubiera desordenes como ocurrió en el primer informe de Vizcarra. El segundo que no fuera la concurrencia esperada.
Ni uno ni otro hecho ocurrieron por que la ciudadanía en general no acudió al acto y tampoco se presentaron quienes pudieran haber organizado alguna protesta. En tales condiciones resultaron de sobra los solidados y los policías y las vallas y los cientos de sillas y los puestos con tostadas que iban a ser repartidas entre los asistentes. En cambio en el patio del palacio municipal hubo derroche de flores, luces, pantallas gigantes, y elegantes sillas. Solo al final del acto pudieron ser ocupados todos los asientos por que al principio muy pocas personas había entre el público. A quienes fueron admitidos en el patio se les ofreció canapés y bebidas a discreción.
Oficialmente el acto originó un gasto de 2.6 millones de pesos, que contrastan con el medio millón de pesos que gastó el ayuntamiento de Guadalajara en ceremonia similar.
A lo largo de la lectura de su informe, el presidente Vizcarra lloró, lo que provocó algunos aplausos de la concurrencia mientras se reponía.
La mayoría de los asistentes eran funcionarios del ayuntamiento. |